1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

    !!!Te va a encantar, no te la pierdas!!!

    Cerrar notificación
Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Fuente
Tamaño
  1. Casi nunca te pido que perdones
    mi flaqueza la llevo aquí escondida,
    silenciosa, a la vez que arrepentida
    y en mi pecho la guardo sin razones.


    Escondido tengo el as de corazones
    y mis trampas ganaron la partida,
    un poker con la baza ya perdida
    un fullero de muchas ocasiones.


    De tahúr en las cartas me arrepiento,
    y teniendo mi vida ya marcada
    no quisiera sentarme yo a tu lado


    sin tener en mi firme pensamiento
    que de siempre serás en mi alborada:
    la mujer que redima mis pecados.
  2. Se fue la luna, y en la noche ardían
    mis lágrimas de estrellas azuladas;
    tizones de rubís se encenderían
    prendiendo el corazón en llamaradas.


    Sus besos por el aire no venían,
    tampoco el verde azul de sus miradas,
    añoro los destellos que fulgían
    sufriendo en mi dolor las dentelladas.


    En ese cierzo helado, volarían,
    memorias de unas tristes madrugadas
    y letras, que en mis versos florecían.


    Ya siento que se escapan bocanadas
    que ahora, en su silencio apagarían
    las llamas de unas lágrimas calladas.
  3. He llegado hasta aquí porque he querido,
    y venido hasta ti, porque he llegado,
    caminando al revés, he regresado,
    pues yo nunca de ti soy bienvenido.


    De tanto ir y venir quedé aturdido,
    descompuesto, a la vez desconcertado,
    el viaje de ida y vuelta me ha dejado
    en ausencia de ti, agradecido.


    Ahora he tomado la costumbre
    de caminar lo justo sin motivo.
    Prefiero descansar


    al calor de mi lumbre.
    Así vivo mejor, y ¡sobrevivo!
    a la necesidad de irte a buscar.
  4. En poesía se vislumbra
    esa luz del firmamento
    y el verso con fundamento
    a la estrofa siempre alumbra,
    pero al llegar la penumbra
    el poeta se enriquece,
    su verbo sin duda crece
    al contemplar el ocaso,
    por eso yo por si acaso
    escribo cuando anochece.
  5. Cual falena se esconde bajo un seto.
    Abstruso en su lenguaje, con inquina.
    Sufre acezo afanado de gallina,
    sentencia y pone un huevo en el aprieto.
    El verbo que maneja este sujeto
    es abrojo reseco; mala espina;
    natural que le aplique medicina
    burlando en sutilezas mi soneto.
    Tan grande su ego, su discurso abanto,
    -disperso corta y pega es su equipaje-
    que se siente acendrado como un santo.
    Si pones huevo y cacareas tanto
    presumiendo divino en tu lenguaje:
    el huevo es huero; como tú, y tu canto.



    falena: mariposa nocturna que vive adherida a los árboles.
    abstruso: de difícil comprensión.
    acezo: deseo, anhelo desesperado.
    abrojo: planta de tallos largos y rastreros de fruto redondo y espinado.
    abanto: torpe, atorado
    acendrado: puro sin defecto.​
    A MARISOL PÉREZ y Bernardo de Valbuena les gusta esto.
  6. En estos días atrás, Manolo Callejero, gran poeta gaditano, andaba algo soliviantado con la gente mentirosa. Para procurarle sosiego le escribí un soneto)


    Esa gracia de Cádiz quién tuviera,
    y vestir las verdades de colores,
    que al rubor de la luz los ruiseñores,
    a poniente le entonen su habanera.

    Es tu burla andaluza y verdadera
    chirigota cargada de alfajores,
    ocre miel, que libada de dulzores
    encarcelan la mosca zalamera.

    La mentira es un dardo envenenado.
    No es laurel en la fronda del paisaje
    ni sus hojas coronan un reinado;

    son las fatuas palabras sin bagaje
    al vacío de un sueño amortajado
    y sin duda una carga para el viaje.
    A MARISOL PÉREZ le gusta esto.
  7. Contemplo una perdiz tras la retama
    cantando de mayor* en un otero;
    su jácara* doliente es un te quiero,
    lanzado al perdigacho* que reclama.

    Sus besos piñonean*, los derrama,
    en torno de la flor de algún romero,
    es fuego aquél maullido* lastimero
    que abrasa su vigor y que lo inflama.

    El monte ya se calla entrando el celo,
    que alumbra la perdiz en primavera
    e inicia un cuchichío* sin regaños*.

    Ese guteo* es paz que desde el cielo
    dibuja un bodegón que en sí quisiera,
    pintar Julio Romero *muchos años



    *Canto de mayor. También conocido como canto por alto, canto de cañón o reclamo.
    **Jácara” como se conoce entre el argot al canto de mayor, para llamarse entre ellas
    ***Perdigacho es el nombre popular que designa específicamente al macho de la perdiz
    ****Piñoneo, piteo o tirar pitas o besos las perdiz
    *****Maullido el sonido repetitivo, casi secuencial… cada cierto tiempo que emite la perdiz en celo.
    ****** Cuchichío canto retador de la perdiz o de desafío
    ******* Regaños Regaño. Viene a ser como un graznido. Lo utilizan para hacer callar a los contrincantes o a las hembras muy cantarinas pero poco andarinas.
    ********Guteo. Es el sonido propio que emiten al comer (gu-gu, gu-gu...). Para las perdices del campo es muy tranquilizador y se suelen acercar sin ningún recelo al oírlo.
    *********Julio Romero pintor simbolista español adherido al estilo de la generación del 98

  8. Una rima
    de un terceto
    es un reto
    que me anima

    y aproxima
    al sujeto
    algo inquieto
    que me estima.

    Es Bernardo
    de Valbuena
    quien lo pide;

    como guardo
    cuarentena...
    ¿quien lo impide?
  9. El miedo que se esconde tras mi puerta
    temiendo al infortunio del mañana
    no huye prisionero en la ventana
    al resplandor de una ilusión incierta.

    Este Madrid, ayer ciudad abierta,
    hoy se encierra en dolor y se desgrana
    como un río de penas, donde mana,
    el virus sobre un agua que está muerta.


    Resistiré es un himno improvisado
    que se envuelve entre besos musicales
    bajo un afán de marzo y primaveras


    y así dejar de gratitud sembrado
    el trabajo donde en los hospitales
    dan su vida doctores y enfermeras.
    A MARISOL PÉREZ le gusta esto.
  10. Si miro de dentro afuera contemplo un mundo agobiado,
    si observo de afuera a dentro escucho mis soledades,
    por eso mirando al cielo estoy siempre tan callado.
    Y al mirar el Universo con sus únicas verdades,
    percibo que en mis silencios soy un hombre afortunado.
    A MARISOL PÉREZ le gusta esto.
  11. De un olmo gris ceniciento,
    y con la corteza parda,
    gimen hojas, mece el viento
    que en su vejez se resguarda.

    Y en un barbecho arropado
    de verde, naciente el trigo,
    brota un verso de Machado
    como pan para el mendigo.

    Llora de luto el Calvario
    de Soria, que no te olvida,
    y del olmo centenario
    sangra profunda una herida.

    En el patio de una escuela
    los niños al pilla-pilla
    entonan su cantinela
    a esos campos de Castilla.




    A Alonso Vicent y MARISOL PÉREZ les gusta esto.
  12. Esta espuma de mar tan vaporosa
    va estallando en burbujas, cuando suena;
    su vaivén ondulado me encadena
    al compás de una ola caprichosa.

    Contemplando este mar cuando reposa
    su céfiro a mi alma la serena,
    y en un grano de sal que es como arena,
    nos sentimos los dos, muy poca cosa.

    En la orquesta del mar soy como el viento
    que ulula entre las piedras de pizarra
    con un aire de gaitas y campiña

    donde alumbro los versos al momento
    del color y belleza que se amarra
    a este mar misterioso en su morriña.
    A MARISOL PÉREZ le gusta esto.
  13. Anamorfosis se dice
    cuando ves la calavera
    al cabo de mucho rato
    pintada sobre un retrato
    donde escondida estuviera
    y en el ojo se deslice.

    Si observas con la cuchara
    convexa en su curvatura,
    sobre el halo reluciente
    aparece de repente
    la forma, hueso y figura
    de una calavera rara.

    También llaman trampantojo,
    artificio, enredo, engaño,
    treta, intriga o fullería,
    cuando el artista porfía
    para esconder con su apaño
    cualquier mensaje hacia el ojo.
  14. En la aceña de una senda
    molía la blanca harina
    bajo el frío
    la muchacha de la hacienda,
    y en su figura divina
    me extravío.

    En el color de sus ojos
    sumerjo yo una mirada
    distraída,
    responden sus labios rojos
    cuando se siente besada
    confundida.


    Es la joven del molino
    donde en sus manos el trigo
    vuela y vuela,
    la que al final del camino
    cuando su beso consigo
    me consuela.
    A MARISOL PÉREZ le gusta esto.
  15. ¡Perdiz y perdigón!
    son pareja
    en San Antón.
    ¡Perdigón y perdiz!
    en su nido
    el mes de abril.