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pepesori — Blog
Blog de poesía en MundoPoesía — lee las entradas, reflexiones y versos de este autor.
Alzado sobre el pico del Veleta Se vislumbra Granada, y a lo lejos, la Alhambra con sus tonos más bermejos encenderán de rojo tu silueta, y al mirarte, mis ojos de poeta verán en su retina los reflejos de las nieves que brillan como espejos en la…
He llegado Granada a recrearme en tu andaluz paisaje que suspira, para que así Granada puedas darme la péndola de un Dios que en ti se inspira. Y si la muerte piensa visitarme con el ardor de su inflamada pira, en brazos de Granada quiero hallarme…
He llegado Granada a recrearme en tu andaluz paisaje que suspira, para que así Granada puedas darme la péndola de un Dios que en ti se inspira. Y si la muerte piensa visitarme con el ardor de su inflamada pira, en brazos de Granada quiero hallarme…
No quiero que me mires con tus manos como quien toca al plácido que mira en ese alrededor que siempre gira la danza de mis ojos tan livianos. Alguna vez los dioses soberanos agitan el dolor del que delira para encender el fuego de una pira la noche…
No quiero que me mires con tus manos como quien toca al plácido que mira en ese alrededor que siempre gira la danza de mis ojos tan livianos. Alguna vez los dioses soberanos agitan el dolor del que delira para encender el fuego de una pira la noche…
No quiero que me mires con tus manos como quien toca al plácido que mira en ese alrededor que siempre gira la danza de mis ojos tan livianos. Alguna vez los dioses soberanos agitan el dolor del que delira para encender el fuego de una pira la noche…
Bebiendo un solo vino mi cabeza despierta por de pronto a mis sentidos, el pulso se acelera y sus latidos encienden a mi flaca fortaleza. No es el vino y tampoco su pureza, ni siquiera su tonos encendidos, ni es la sidra en manzanas de estampidos o…
Quisiera Federico yo en Granada hallar el infinito donde habitas tejiendo con los versos la alborada que en tu rojo de sangre resucitas. Desnuda se quedó la madrugada, y en ese cielo eterno en que levitas me duele ver tu risa ensangrentada como un…
Quisiera Federico yo en Granada hallar el infinito donde habitas tejiendo con los versos la alborada que en tu rojo de sangre resucitas. Desnuda se quedó la madrugada, y en ese cielo eterno en que levitas me duele ver tu risa ensangrentada como un…
Con el ritmo que marca tu cadera borda el nardo su blanco amanecer, florista de mis sueños que en la acera despiertas cada día mi querer. Y son tus flores ramilletes bellos que adornan primaveras en abril, y en el confín del cielo tus cabellos…
Van girando los recios molinos con la seria quietud de sus palas a las haces revueltas en trigos donde mueren hileras de cañas; y es un sueño de mieses dormidas que despiertan agujas doradas en la siesta febril de los carros con la música dulce de…
Soñaba con el beso de tu boca para dejar la mía en ella hendida, y es la sangre que brota de esa herida colorada pasión, alegre y loca. Y es que mi amor -quemando cuanto toca- fue tras de ti soltándose la brida como un corcel que rompe en estampida…
Con un ruidoso estruendo de peleas desde Fontibre vas rodando y vienes con plata en la corona de tus sienes que brilla entre los valles que rodeas. Toda tu fortaleza cuando ondeas en tumbos queda si a morir te avienes sobre una espuma azul que en…
Con un ruidoso estruendo de peleas desde Fontibre vas rodando y vienes con plata en la corona de tus sienes que brilla entre los valles que rodeas. Toda tu fortaleza cuando ondeas en tumbos queda si a morir te avienes sobre una espuma azul que en…
Alcanzaré por fin su luz nevada y al contemplar del sol su curvatura se vislumbra un candil en la hermosura que ilumina a su cumbre plateada. Perdido, llegaré de madrugada, y al viejo corazón de mi armadura lo abrasará la blanca nieve pura que…
Alcanzaré por fin su luz nevada y al contemplar del sol su curvatura se vislumbra un candil en la hermosura que ilumina a su cumbre plateada. Perdido, llegaré de madrugada, y al viejo corazón de mi armadura lo abrasará la blanca nieve pura que…
Cuando el sol perezoso y navegante destella en la mañana con su espejo, un gnomon vertical ajado y viejo señaliza las horas rutilante. Es la sombra robada en el cuadrante el horario que indica su reflejo, y en ese movimiento tan complejo el tiempo…
Dichoso tú, que llevas en las canas de mozo viejo, cuna y sepultura, el blanco eterno de la nieve dura y en la frente cosechas soberanas. Haces un calendario en las mañanas cuando del sol su lumbre es aura pura, y esa llama que el cielo te procura…
Dichoso tú, que llevas en las canas de mozo viejo, cuna y sepultura, el blanco eterno de la nieve pura, y en tu frente las mieses soberanas. Enciendes con tus versos las mañanas cuando en el sol, su lumbre es tu figura, y esa llama que el cielo te…
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