Le encaro al viento, zángano tornado
por esa vida, tóxica manzana,
y le interrogo hurgado a la mañana,
a mi jardín, las rosas de mi prado.
Yo le saludo al astro nacarado,
a mi dormir sonámbulo que arana,
despierto en montes fríos de nevada,
yo le saludo siempre y asustado...
ser atraído; ruin, rasposo anzuelo,
y ya agoniza, flor color de otoño;
en el riachuelo quiero meditar...
Solo pregunto al aire y doy al vuelo,
ya viejo yo me vuelvo tan retoño,
siempre yo, sueño amargo el desdeñar.