Alonso Vicent 9 de Febrero de 2021
Nada como la música, con ritmo y letra, para hacer los silencios propios (por supuesto que me refiero a los interiores) y conversar... siempre que la casa-auditorio esté vacía, je je. Cuestión de gustos musicales por esta antigua construcción.
Me gustó esta epístola con canciones de por medio.
Un saludote.