El egoísmo, Maramin, suele tener muchas caras, algunas más suaves que otras. Ésta que nos presenta, no sé si llamarlo como tal; quizás se me ocurre pensar que es un sueño antes que egoísmo. Después de todo, anhelo y siento los mismos deseos de una vida mejor.
En cuanto a la forma, es un soneto alejandrino clásico, a mi entender muy correcto, salvo mejor parecer. Las dudas planteadas por el amigo Ricardo Ruiz, encuentran respuesta de la siguiente forma:
1) El 5º verso cuenta, supuestamente, 13 sílabas métricas; sin embargo el autor ha hecho de la licencia poética diéresis (¨) en el segundo hemistiquio sobre la palabra "suave". Por lo tanto, tal palabra deja de ser bisílaba, para convertirse en trisílaba "sü-a-ve", lo que le permite llegar a siete sílabas métricas en el segundo hemistiquio.
2) En el 7º verso se cuenta, supuestamente, 15 sílabas métricas. Sin embargo hay que tener en cuenta, que debido a la cesura, el verso alejandrino queda dividido en dos hemistiquios, en este caso, de la siguiente manera: "y música romántica / que calme la fiereza". Ahora, hay que recordar que a cada hemistiquio se le trata como un verso independiente, por lo que a cada uno de ellos se le aplican las reglas de acentuación en final de verso: a) si el verso finaliza en aguda, se aumenta una sílaba; b) si el verso finaliza en grave o llana, queda igual; y, c) si el verso finaliza en esdrújula, se le resta una sílaba. Siguiendo ese orden de ideas, como el primer hemistiquio finaliza en esdrújula, no cuenta 8, sino 7 sílabas métricas, contabilizando un alejandrino perfecto.
Salvo distinto parecer, creo que las dudas se superan, y es necesario colocarle el cartelito de APTO, a este bello soneto alejandrino.
Un abrazo, Maramin.