Diana Krauter
Poeta Reconocido
Los avances científicos, los progresos técnicos, el desarrollo de la economía y otros factores a lo largo del siglo XIX no solo provocarían una notable evolución en el aspecto racional del ser humano. Pensadores y científicos como Nietzche, Einstein y Freud develarían otros aspectos no cuestionados hasta el momento: la parte no racional, provocando un quiebre en lo que hasta entonces representarían pilares incuestionables del hombre.
Tras la I Guerra Mundial, los regímenes autoritarios, el sistema capitalista y el desprestigio de un sistema democrático que no garantizaba seguridad y bienestar fueron principales motivaciones para que el artista renegara lo que hasta entonces realizaban sus colegas: plasmar la realidad; por lo tanto procura volcarse a expresar sus inquietudes, sus sueños, sus visiones. El artista abandona su postura de transmisor para ser creador, con un fin: despojarse de normas y formalismos y ser un fiel comunicador de sus propias vivencias.
Este movimiento de vanguardia sustituyó el nihilismo dadaísta por una visión científica, mediante la psicología y la filosofía.
El surrealismo poético propone trasladar imágenes de la realidad al mundo artístico por medio de la palabra, mediante una asociación libre y desarraigada de la mente a las formas convencionales del verso. Procura plasmar el espacio onírico y los fenómenos inconscientes a una realidad un poco más tangible que el solo pensamiento y manifestarse más allá de la revolución de las neuronas.
Principales protagonistas en Francia:
André Breton, Phillippe Soupault, Benjamin Péret, Louis Aragon, Robert Desnos, Antonin Artaud, Paul Eluard, Jean Schuster, Annie Le Brunn, Paule Thevenin, Robert Bernayoun, Vratislav Effenberger, Elisabeth Lenk, Michel Leiris, José Pierre, Vincent Bounoure, Maurice Heine, Jean Louis Bedouin, Gilbert Lely, Claude Feraud, Charles Flamand, entre otros.
En España
Alrededor de los años 30, los intelectuales españoles demostrarían una profunda curiosidad por el movimiento surrealista y fue la generación del 27 la que mejor explayó su forma de vanguardia en la escritura. En las Islas Canarias se forma un importante núcleo surrealista agrupado en torno a la Gaceta de Arte de Eduardo Westerdahl bajo el nombre de Facción Surrealista de Tenerife, en una conformación parecida al creado en Francia por Breton.
Principales protagonistas
Juan Larrea
Generación del 27: Rafael Alberti Merello, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda Bidón, Federico García Lorca, Miguel Gilabert, Juan Cirlot Laporta, Ramón Gómez de la Serna, José María Hinojosa.
Facción Surrealista de Tenerife: Agustín Espinosa, Domingo López Torres, Pedro García Cabrera, Óscar Domínguez, Eduardo Westerdahl y Domingo Pérez Minik
En América
Tras el exilio a EEUU de los principales íconos del surrealismo literario en Europa durante la II Guerra Mundial, el surrealismo se expande rápidamente por América y se forman los principales grupos de vanguardia literaria.
Llega a unos pocos en América durante los años 30, pero recién alrededor de los 60s y 70s que el surrealismo es aceptado por los artistas en su mayoría; para entonces, el surrealismo representaba una forma de rebelión a través del lenguaje.
El surrealismo tuvo una mayor promoción también mediante su difusión en revistas como Qué (1928-1930) de Aldo Pellegrini, A partir de cero (1952-1956), Boa (1958), Ciclo (1948-49) y Letra y Línea (1953-1955). Sin embargo, la más renombrada fue el quincenal Martín Fierro, cuyos principales redactores en 1924 fueron el poeta Ever Méndez y los prosistas Arturo Cancela y Samuel Echelbaum.
La mezcla de raza y religión, de indigena y exilio, de oprimidos y opresores en la cultura visual de México y Latino America en general bastó para que Breton definiera al continente como naturalmente surrealista.
Principales protagonistas:
Braulio Arenas, Teófilo Cid, Jorge Cáceres, Rosamel del Valle, Humberto Díaz Casanueva, Enrique Gómez-Correa (Chile); César Vallejo, César Moro, Xavier Abril, Emilio Adolfo Westphalen (Perú); Julio Cortázar, Alejandra Pizarnik, Oliverio Girondo, Jorge Ramponi, Enrique Molina, Juan Antonio Vasco, María Meleck Vivanco, Carlos Latorre, Juan José Ceselli (Argentina); Horacio Quiroga (Uruguay); Octavio Paz, Juan Rulfo, Marco Antonio Montes de Oca (Mexico); Alejo Carpentier, Julian del Casal, José Alvarez Baragaño (Cuba); entre otros.
El surrealismo representó gran influencia en obras de poetas como Pablo Neruda y Jorge Luis Borges.
El surrealismo ofrece a los nuevos poetas el privilegio de una deslumbradora libertad de expresión, el incentivo de la imagen insólita, y su permanente carácter experimental. (Pellegrini)