Felizmente muerto
Sonriele a la Vida... y a la Muerte.
El suicidio del Poeta atormentado.
Un poeta ha muerto,
un poeta desistió, de la vida,
y con tormento,
la muerte le vistió.
Un poeta efímero, cuyo llanto se apagó,
languidece de horror,
por perder a su amor.
Un poeta ha muerto,
un poeta se suicido,
y el veneno en su sangre,
su error marcó.
Y en su pecho marchito
Yace en horror
una rosa negra,
que porta un poema, su ultima creación
donde expone con fuerzas
su dolor y desilusión:
¿Señor donde estas?
¿Porque me habéis dejado atrás?
¿Porque me habéis sepultado,
en la soledad?
¿Acaso te he fallado?
¿Acaso he hecho mal?
Si no, entonces, porque te has llevado
a mi amor total.
La mujer de bellos labios
y sonrisa celestial.
La única a quien he amado,
la única que me ha dado felicidad,
mi extraordinaria, y única,
reina angelical.
Soy yo, recordadme por favor,
soy yo quien convirtió, tu palabra en canción,
soy yo quien protegió tu iglesia de la aberración.
Soy yo, el poeta que por ti alzó la voz.
¿Señor donde estas?
¿Señor muéstrate?
¿Porque me habéis dejado, cuando mas te necesité?
Maldito sea el momento en el que mi vida te dediqué.
Maldigo mil veces, por creer en tu fe.
Maldigo porque ahora, sé,
que no existe un dios, que nunca existió tal ser
solo fue una invención que surgió alguna vez.
No puedo soportar, esta realidad
esta ironía tan fatal,
no puedo soportar tal calamidad,
de mi vida desperdiciar,
en una ilusión, pues solo es eso,
y nada más..
No existe Dios, no existe,
solo es una ilusión, por la cual deambulé.
Mi vida entregué a una superstición,
y mi amada, muerta, es prueba de mi afirmación.
No existe Dios, no existe él.
Es una ilusión, a la cual me otorgué.
Maldigo a mi corazón, por ingenuo ser,
siempre busqué la salvación,
y ahora tengo dolor, unido al horror
por falta de amor.
No existe Dios
Un poeta ha muerto.
Su dolor ahora es canción,
y la susurra el viento,
y la muerte con lasciva voz.
Un poeta ha dejado atrás a su Dios,
por sentir su traición.
Toda una vida de encierro,
y cambio, perdió a su amor.
Un poeta se ha suicidado,
para calmar su dolor.
Pues la soledad, le aconsejó
que llamara a la muerte,
con la sangre de sus venas,
y que esta,
calmaría su pena.
Un poeta ha caído,
y en su lapida escrito está
Con sangre el epitafio,
su frase final.
escrita por el diablo, luego de este,
su propia muerte, ejecutar.
No existe Dios, es una ilusión.
Y el fuego que envuelve mi ser También
Un poeta ha muerto,
un poeta desistió, de la vida,
y con tormento,
la muerte le vistió.
Un poeta efímero, cuyo llanto se apagó,
languidece de horror,
por perder a su amor.
Un poeta ha muerto,
un poeta se suicido,
y el veneno en su sangre,
su error marcó.
Y en su pecho marchito
Yace en horror
una rosa negra,
que porta un poema, su ultima creación
donde expone con fuerzas
su dolor y desilusión:
¿Señor donde estas?
¿Porque me habéis dejado atrás?
¿Porque me habéis sepultado,
en la soledad?
¿Acaso te he fallado?
¿Acaso he hecho mal?
Si no, entonces, porque te has llevado
a mi amor total.
La mujer de bellos labios
y sonrisa celestial.
La única a quien he amado,
la única que me ha dado felicidad,
mi extraordinaria, y única,
reina angelical.
Soy yo, recordadme por favor,
soy yo quien convirtió, tu palabra en canción,
soy yo quien protegió tu iglesia de la aberración.
Soy yo, el poeta que por ti alzó la voz.
¿Señor donde estas?
¿Señor muéstrate?
¿Porque me habéis dejado, cuando mas te necesité?
Maldito sea el momento en el que mi vida te dediqué.
Maldigo mil veces, por creer en tu fe.
Maldigo porque ahora, sé,
que no existe un dios, que nunca existió tal ser
solo fue una invención que surgió alguna vez.
No puedo soportar, esta realidad
esta ironía tan fatal,
no puedo soportar tal calamidad,
de mi vida desperdiciar,
en una ilusión, pues solo es eso,
y nada más..
No existe Dios, no existe,
solo es una ilusión, por la cual deambulé.
Mi vida entregué a una superstición,
y mi amada, muerta, es prueba de mi afirmación.
No existe Dios, no existe él.
Es una ilusión, a la cual me otorgué.
Maldigo a mi corazón, por ingenuo ser,
siempre busqué la salvación,
y ahora tengo dolor, unido al horror
por falta de amor.
No existe Dios
Un poeta ha muerto.
Su dolor ahora es canción,
y la susurra el viento,
y la muerte con lasciva voz.
Un poeta ha dejado atrás a su Dios,
por sentir su traición.
Toda una vida de encierro,
y cambio, perdió a su amor.
Un poeta se ha suicidado,
para calmar su dolor.
Pues la soledad, le aconsejó
que llamara a la muerte,
con la sangre de sus venas,
y que esta,
calmaría su pena.
Un poeta ha caído,
y en su lapida escrito está
Con sangre el epitafio,
su frase final.
escrita por el diablo, luego de este,
su propia muerte, ejecutar.
No existe Dios, es una ilusión.
Y el fuego que envuelve mi ser También
::
::