Estebania
Poeta recién llegado
Sentada, escucho,
una traviesa sonrisa,
la persigo con inquietud
y cuando miro hacia atrás,
la luz de mis ojos duerme.
Da vueltas la tierra,
voy caminando,
y nuevamente me encuentro,
con la luz de mis ojos.
Al mirarla, está parada,
lavando sus manos,
en el baño,
con su hermoso cabello,
cubierto por un horroroso color vino,
cambio mi rostro, y
cuando se lo devuelvo,
ya no está, más adelante,
la veo sonreír y jugar.
Corren los granos de arena,
y escucho sonreír,
a la luz de mis ojos,
y cuando la busco,
la veo caer, la escucho gritar,
está con su rostro lleno de sangre,
cierra los ojos,
vuelve y cae serena en mis brazos
corro al baño,
trato de limpiarla,
de ayudarla,
no me salen las palabras,
me falta el aire,
casi no puedo moverme,
sólo lloro junto a ella,
lágrimas, de un horroroso,
color vino.
Te amo hermanita!!!
una traviesa sonrisa,
la persigo con inquietud
y cuando miro hacia atrás,
la luz de mis ojos duerme.
Da vueltas la tierra,
voy caminando,
y nuevamente me encuentro,
con la luz de mis ojos.
Al mirarla, está parada,
lavando sus manos,
en el baño,
con su hermoso cabello,
cubierto por un horroroso color vino,
cambio mi rostro, y
cuando se lo devuelvo,
ya no está, más adelante,
la veo sonreír y jugar.
Corren los granos de arena,
y escucho sonreír,
a la luz de mis ojos,
y cuando la busco,
la veo caer, la escucho gritar,
está con su rostro lleno de sangre,
cierra los ojos,
vuelve y cae serena en mis brazos
corro al baño,
trato de limpiarla,
de ayudarla,
no me salen las palabras,
me falta el aire,
casi no puedo moverme,
sólo lloro junto a ella,
lágrimas, de un horroroso,
color vino.
Te amo hermanita!!!