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Hoy si los terminé...

Ladime Volcán

Poeta que considera el portal su segunda casa
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta;
es el recuerdo de tus labios,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé qué buscas con esta contienda.
Ni sé qué quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

Si así lueve el amor, entonces que no escampe amiga mía. Vaya combinación la de estos catorce locos más ¿demencia a caso? nooo, amor y del bueno, del puro. de ese amor que es amor porque es amor, amor del alma. No creo que el rival tenga mucho que buscar en la contienda porque de cauerdo a tus hermosos versos tu corazón y tu alma tiene dueño. Preciosos poemas estos que nos brindas. Besos, besitos y besoootes y por supuesto todas mis estrellitas aunque se enoje el novio.
 
Magníficos versos amiga Ladime, una colección que parece salir de un volcán en erupción: ceniza, lava, fuego, piedra pómez. . .

Un gusto leerte. Hasta pronto.
 
Diossssss...!!
he disfrutado de tus versos de manera profunda.cuántas imágenes que se desvisten ...cuánto tú y de ese amor que se te desborda
Aplausos y mas aplausos para catorces bellos dementes
Besos mi linda poeta maracucha y de cepa.
 
Impresionantes tus versos,
te visten de gala, para elamor, la lucha, la guerra,
sin miedos, sin dudas,
un recorrido atrapante de principio a fin mi reina,
Bravo por ti,
gusto leerte.
 
Si así lueve el amor, entonces que no escampe amiga mía. Vaya combinación la de estos catorce locos más ¿demencia a caso? nooo, amor y del bueno, del puro. de ese amor que es amor porque es amor, amor del alma. No creo que el rival tenga mucho que buscar en la contienda porque de cauerdo a tus hermosos versos tu corazón y tu alma tiene dueño. Preciosos poemas estos que nos brindas. Besos, besitos y besoootes y por supuesto todas mis estrellitas aunque se enoje el novio.

Jajajaajja, nadie se enojará, porque vos sos mi amigo sincero, y del alma nos brota la hermandad, gracias Adamis, por ser así..."tal cual", abrazos y besos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 
Magníficos versos amiga Ladime, una colección que parece salir de un volcán en erupción: ceniza, lava, fuego, piedra pómez. . .

Un gusto leerte. Hasta pronto.

Jajjajaajaj, gracias es muy oportuno lo que has escrito, pero ya cuando a vosotros llega ya no intoxica ni quema, jajaj, gracias para mi es un placer compartir, y si os gusta es doble, besos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

bello, lindo, precioso, magnífico, adorable, versos realmente encantadores al lector, tú siempre tal apasionada en cada uno de ellos....
la verdad no hay palabras pero si unas importantes..
buen trabajo.. felicitaciones eres toda una poeta... con la inspiración bordeada de amor, pasión corazón,, tus letras si que alegran embellezen, y hacen sublime el día.... un placer enorme pasar por tus letras linda.....
besitos muñeca..!!!:::hug::::::hug::: te llevas todas mis estrellas...
y miles de besitos para ti y tu grandioso poema..:::hug::::::banana::::::blush:::
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

Larga poesia pero muy correcta hermosa llena colorida con imagenes con vocabulario bello que mas te puedo decir querida amiga Lady Volcan es encantador tu poema lo he disfrutado mucho largo pero emocionante cada recorrido besos un placer leerte.
 
Amiga mía esto es impresionante, tanto sentimiento en cada verso, demasiado hermoso jeje, un gusto leerte siempre lo será y en mi corazón siempre estarás un beso grande enorme y bello como tus letras y 5 estrellas por tal bueno y largo versar
 
si un sueño puede hacer todo esto en mi,
¿Cómo sería amanecer junto a ti,
después de una noche de amor?
Te miraría seguramente
muy detenidamente, para comprobar
que no estoy soñando,
y te volvería a ver, para quedarme en tu piel
entre esa pequeña parte que separa tus ojos,
entre tus cejas extendidas
me deslizaría por el valle de tus adorables mejillas,
para rodar por el laberinto de tus oídos
y treparme a tus cabellos para enredarme en ellos.
Volaría como cometa al viento
entre los montes de tus horizontes,
hasta la pradera que espera a la primavera
despierta por el aroma que se hace recuerdo.
Cruzaría el puente colgante de tus brazos
para fundirme en el más tierno de los abrazos.
Hoy desperté soñándote
en un bello sueño,
y volví a preguntarme:
¿Cómo será un amanecer a tu lado,
juntos y envueltos en este sueño llamado amor?

(*) Tomado de un e-mail escrito a Aldana.

Un verdadero honor leerte en esta majestuosa composición, expresión abierta y elevada, tierna y bella.
 
Waooo!!!
Espectaculares sus versos mi mona bella, Diosss, qué enorme, te felicito porque es una gran obra ,tiene todos los ingredientes que encantan.
Un gustazo mi bella, besos desde acá.


MI querida amiga, gracias por ser así conmigo, sos un amor, ¿sabes?, esos ojitos me recuerdan a los míos cuando era una niña, ojala pudio era enseñarte una foto, pero no sé usar el bendito computador bien :::hug:::jejjeejej, tqm, besos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

Es hermoso como con palabras puedes hacer versos con lindas rimas, no forzadas, y con sentimiento a la vez, sera por eso que te admiro tanto!!!!!!!!
placer leerte y muchos muacks
 
Diossssss...!!
he disfrutado de tus versos de manera profunda.cuántas imágenes que se desvisten ...cuánto tú y de ese amor que se te desborda
Aplausos y mas aplausos para catorces bellos dementes
Besos mi linda poeta maracucha y de cepa.

Gracias mi linda, pero poeta tú, que en cada poema que entregas me robas el alma y te ganas cada vez más mi admiración, tqm, gracias por estar, besos, y abrazos, muuuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Una prolífica obra, un paño bordado primorosamente por tu ingenio y creatividad querida Ladime, tus versos derraman sobre mí el perfume maravilloso de tu alma. Te felicito!
 
no te puedo decir más
de lo que siente mi alma
cada vez que leo tus letras
quedo muy comisionada
por ser tan precisa
porque se sienten el reflejo
de tu alma en cada versos.

Me encanto, bellísimo
Besos.-
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

Es la primera vez que me asomo a tu biblioteca de sentimientos de poesía vivida y me he quedado::barf::con tal volcán en erupción de bellos versos y palabras en lava derrochada con tu alma. Mis 6 estrellas para ti. Un fuerte abrazo. Javi ( el rescatador del desván de los poemas olvidados y espía del portal). Me encantó sinceramente, POESÍA con mayúsculas.
 
Ladime ¡qué 14 bellezas de poemas! Tienes un talento y sensibilidad inigualables. Te felicito. Es un gran placer leerte.
Todas las estrellas del cielo para ti y muchos besos
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta.
es el recuerdo de tus labios ,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé que buscas con esta contienda.
Ni sé que quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará su presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada,
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...

WOW, ME HAS DEJADO SIN ALIENTO NIÑA, SIEMPRE TAN APASIONADA..GENIAL...BESOS AMIGA:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::LEIRE
 
Impresionantes tus versos,
te visten de gala, para elamor, la lucha, la guerra,
sin miedos, sin dudas,
un recorrido atrapante de principio a fin mi reina,
Bravo por ti,
gusto leerte.

Mi linda, gracias por tan dulce sy bellas palabras, gracias!, abrazos y besos para ti, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug:::
 
Vaya Ladime, una epopeya épica del verso que se constituye amor. Te has entregado a fondo y podrías perfectamente caminar entre los pétalos del Arco del Triunfo. me ha encantado. Hasta la vista.
 
Ladime Volcán;1401117 dijo:
I



Sumergida en mis propios pensamientos.
Divagando entre el grito y el silencio,
no diserto a favor ni en contra vuestro;
no comparo, ni claudico -por supuesto-
sólo espero...

Quizá no sea una señal especial la que me hace falta.
Quizá sólo sea un sol asomándose por mi ventana...
Quizá sea un rosal, mas no de rosas rancias,
lo que a mi fe-ya no temprana-
permita vaciar sus ansias
y sus ganas...


II


De fiesta se ha ido una vez más la esperanza,
de luces se vistió al fin la primavera;
y partieron a encontrarse, sin más espera,
con el halo azul de una nube que las invitó a bailar su danza...

Lleváronse mi corcel, en acto por demás escurridizo,
lleváronse mi mejor pincel entre sus naturales rizos;
y calculadoramente infiel, la fe se hizo,
llevándose mi ilusión, ¡nunca me quiso!...


III


Es el calor de tus besos,
lo que me mantiene alerta;
es el recuerdo de tus labios,
lo que me transforma, en oportuna y cierta...
Es la tibia luz de tus ojos oscuros,
lo que a mi alma despierta
¡Por Dios lo juro!


IV


Acunada en el espacio de los listones rojos,
yacía una crucecita de palo, que hoy fungirá como cerrojo.
Una callada mirada, dirán tus ojos...
Una palabra menguada callará tu arrojo...


V


¡Basta ya de volteretas!...
Qué bien me vendría ya,
un par de marionetas
para salir a representar,
la vida y muerte del poeta...


VI


No sé qué buscas.
No sé qué quieras.
Llegas, y me asusta,
tus intrigantes maneras.

Usas tu pluma como una fusta.
Y yo, no seré buena coplera;
pero soy yegua resabía, que cuando relincha,
a galope vivo se desenfrena...

No sé qué buscas con esta contienda.
Ni sé qué quieres ver entre candilejas;
Has de saber que no escondo lo que me acompleja,
pero no enseño más de lo que me convenga...

Si la vida para ti es un mar de leva;
Para mi es algo así como un tirón de orejas...
Si la vida para ti, es como un fruto maduro,
yo ya me lo comí y hasta perdí el gusto...

No debes pedir tantas explicaciones,
a quien no puede darte motivaciones...
Si la sal es lo que te gusta comer de postre,
debes saber que la uso en el umbral de mis escotes...

No me gusta jugar un juego absurdo,
en donde perder es mejor que ganar con subterfugios.
Yo prefiero la paz, y la esperanza abierta.
Palabra cierta siempre será mi apuesta...
No me gusta picar,
ni que me piquen;
si nada tenemos que hablar,
¿para qué insistes?.
Quédate donde estás,
que yo estoy triste
y mi palabra es sólo el mar
que me resiste...



VII



Sellada con soles rojos,
la tarde que parecía perfecta,
murió entregando a la oscura noche, risas y penas...

Cansada la luna llena,
espera siempre el nuevo día;
las mismas luchas,
las mismas alegrías,

y ¡¿qué hay de ella?!...

Cuánto tardará la brisa,
en juntarle nubes y estrellas.
Cuándo el lucero, en su cornisa,
caiga entre sus mareas...
Dónde la vida tímida,
le entregará presea...

Y aún sin respuestas, siempre la luna brilla,
cuando el poeta la piensa.
Y siempre la luna será mía,
aunque se la ofrezcas a ella...


VIII


Yo te espero desde el comienzo...
Y aunque de noche, es a ti a quien pienso,
sé que estás muy lejos...

Sé que de tus amores,
otras rendirán razones.
Sé que de los míos, mofarse pueden los rebullones.

Nunca sentí, al amar, tanta esperanza...
Nunca sentí, al dejar de amar, tanta añoranza...
Soy sólo una sílaba más que muere desconsolada,
en la palabra hiriente que no desea ser pronunciada...




IX



Te amo, como aman las aves al cielo,
como el cielo ama a las aves.
Como aman las nubes al sol,
como el sol ama a las nubes.

Te amo, como ama el panadero al pan,
y el pan al panadero...
Como aman los jilgueros al campo,
y el campo ama a los jilgueros.
Te amo, y como la lluvia ama el lloviznar,
yo amo el lloviznar de tus besos...

Yo amo la luz que te hace cantar,
y amo el canto de tus anhelos...
Amo el color que tú decides mirar;
amar lo que miras es mi desvelo...



XI


Quien me ha hecho daño,
es quien, probablemente, más me ama...
Y hermético el tiempo estrafalario,
ahora le reclama...
Él hace intentos por olvidar el calendario,
pero ya ha perdido mi alma...

Quizá aún le quiera, pero no le confío más, del amor, mi vocabulario...
He constatado que puedo amar,
a otro, igualmente corsario,
que surca ya mi mar,
como adversario;
mas no hay necesidad de luchar,
mi corazón siempre ha sido un arbitrario...


XII


Hoy debo decirte que sin cesar me hieres
que no soporto más tantos sinsabores
que prefiero apartarme, aunque así tú no lo quieres,
antes de llegar a odiarte y llenarme de rencores.

Déjame de una vez por todas,
buscar la paz en el silencio;
no me aprisiones más
en este desconsuelo,
los dos podemos volar
nuestro propio vuelo...
Ya te puedes marchar
que yo no te retengo.



XIII


Anhelante espero tus besos en el umbral del olvido.
Escarbo y hurgo en los huesos del costal de un peregrino.
¿Acaso la enredadera es una hiedra, y en la espera,
has sembrado en tierra ajena, lo que a mi alma niegas?



XIV


Hoy hay frío en esta habitación cerrada.
Hay silencio, y una ansiedad desenfrenada
me enloquece, y desbarata,
toda intención de acabar el caos que se desata...

Escribe ahora tus mejores versos mi cielo,
que yo sólo en ellos me recreo;
cuento las comas, con los minutos...
Cuento las horas junto a los puntos...

No me regales rosas, que se marchitan...
Regálame, de tus adentros, la poesía...
Regálame tus besos, que me recitan,
la prueba de tu amor en palabra viva...


de veras fuerte de palbras y sentimiento sincero y puro amiga linda
siempre me deleito en cada una de tus frases salidas del corazon

un beso y un abrazo y todas las estrellas
 
bello, lindo, precioso, magnífico, adorable, versos realmente encantadores al lector, tú siempre tal apasionada en cada uno de ellos....
la verdad no hay palabras pero si unas importantes..
buen trabajo.. felicitaciones eres toda una poeta... con la inspiración bordeada de amor, pasión corazón,, tus letras si que alegran embellezen, y hacen sublime el día.... un placer enorme pasar por tus letras linda.....
besitos muñeca..!!!:::hug::::::hug::: te llevas todas mis estrellas...
y miles de besitos para ti y tu grandioso poema..:::hug::::::banana::::::blush:::

Mi canelita hermosa, es una alegría encontrar tu huella, no te olvido, te aprecio, y el placer y el honor es siempr emío mi princesa, besos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 
Francisco Iván Pazualdo;1402990 dijo:
Larga poesia pero muy correcta hermosa llena colorida con imagenes con vocabulario bello que mas te puedo decir querida amiga Lady Volcan es encantador tu poema lo he disfrutado mucho largo pero emocionante cada recorrido besos un placer leerte.


Mi querido Francisco, te extrañaba, claro, es tarde para decirlo, pero el tiempo es un tirano y me hace su esclava, pero tu sabes bien cuánto te aprecio y te admiro, así que de nuevo gracias por estar cerca, abrazos y besos, and...¡be happ my firend!, muuuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 
Amiga mía esto es impresionante, tanto sentimiento en cada verso, demasiado hermoso jeje, un gusto leerte siempre lo será y en mi corazón siempre estarás un beso grande enorme y bello como tus letras y 5 estrellas por tal bueno y largo versar

Gracias mi niña bella, lucerito que embelleza el alba, gracias por ser así,abrazos y besos, muuuacks!:::hug::::::hug::::::hug::::::hug:::
 

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