Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Y qué quieres que te diga, querido amigo? Como dicen por ahí: "Lo que se ve, no se juzga". Yo diría que lo que se siente, tampoco debe juzgarse. Tú has dejado que tu corazón hable en estos sentidos versos y no me queda más que admirarlos y emocionarme con ellos, guardarlos en la intimidad de mi corazón y aumentar con su lectura mi propia sensibilidad. Además, los poemas que escribimos cada uno de nosotros son como hijos muy queridos que, aún cuando todo mundo los despreciara o los ignorara, seguirían siendo tan amados por nosotros que nada ni nadie perturbaría su esencia sin pasar por nuestro cadáver. Te felicito y te prometo que continuaré leyéndote. Hay ideas producidas por el alma que ameritan nuestro tiempo y nuestro aplauso y tu poema está en esta escala porque destila amor, pureza y sensibilidad. Gracias por compartir tu alma con todos tus lectores. Tu amigo: Heriberto. Un gran abrazo.
Si como poeta eres excelente, como comentarista eres extraordinario, amigo mío. Me ha encantado el comentario que me acabas de dejar, por su sensibilidad y su grandeza, lo guardaré por la belleza que encierran tus palabras y por la verdad de tus afirmaciones. Estoy de acuerdo contigo en que los poemas que escribimos cada uno de nosotros, son algo tan nuestro que, aunque a nadie les gustara, siempre estarán metidos en algún lugar de nuestro corazón. Gracias mi buen amigo por tomarte el tiempo en contestarme y hacerlo de esta hermosa manera. Un fuerte abrazo con mi respeto y mi cariño.