Apreciable MAESTRO don FRANCISCO con todo respeto solicito su sabio consejo.
Felipe de Jesús (LACANDONI)
Copyright México 2002 INDAUTOR
Con todo respeto solicito de los señores MODERADORES su opinión y veredicto a este poema.
Felipe de Jesús
Lacandoni
Copyright México 2002.
Libro CARICIAS DE VIENTO
Te vas de mi amor dejando que muera,
el alma que sufre de ti enamorada,
no debo llorar ni ver mi quimera,
que dentro tu imagen la llevo guardada.
Tendré que dejarte pues aunque no quiera,
tu pálido rostro ya mira hacia el cielo,
tendrás que irte amor pues Él por ti espera,
así no verás mi gran desconsuelo.
Podré amor sentir que sin tu fragancia,
se pierde un hermoso hogar de ventura,
será que el amor perdió la constancia,
volviéndolo un triste lugar de amargura.
Se seca muy triste la flor de mi anhelo,
emblema fue de este amor de hermosura,
veré como muere sintiendo gran duelo,
al ver que las dos ya pierden figura.
Con gran dolor cae de amor nuestra estrella,
quebrándose en mil pedazos de llanto,
será amargo el fin y muero con ella,
que no quiero sufras al ver el quebranto.
No guardes mi amor por mi algún resabio,
regálame solo tu fresca sonrisa,
que brote sonriente rozando mi labio,
que guarde el sabor cordial de tu risa.
Es este amor dulce a nada igualable,
la mano de Dios lo dio majestuoso,
un cielo tan grande así inalcanzable,
que dando dolor borró nuestro gozo.
Me pesa dejar que tu de regreso,
te vayas volando tan libre hacia el cielo
cantándole a Dios lo alegra tu rezo,
llevándose tu alma tomándola al vuelo.
Veré como tú te vas desde abajo,
no puedo seguirte pues aquí no hay alas,
correr si quisiera buscando un atajo,
espero un milagro de amor y me jalas.
Con Dios vete ya mi linda criatura,
ya vas al paraíso volando cual ave,
por tí será el llanto que va con ternura,
subiendo a tu cielo llegando muy suave.
Yo iré a internarme a verde espesura,
del bosque siniestro llamado el fracaso,
de ahí te enviaré la ingrata amargura,
de un alma que muere ¡Soltando tu lazo!
el alma que sufre de ti enamorada,
no debo llorar ni ver mi quimera,
que dentro tu imagen la llevo guardada.
Tendré que dejarte pues aunque no quiera,
tu pálido rostro ya mira hacia el cielo,
tendrás que irte amor pues Él por ti espera,
así no verás mi gran desconsuelo.
Podré amor sentir que sin tu fragancia,
se pierde un hermoso hogar de ventura,
será que el amor perdió la constancia,
volviéndolo un triste lugar de amargura.
Se seca muy triste la flor de mi anhelo,
emblema fue de este amor de hermosura,
veré como muere sintiendo gran duelo,
al ver que las dos ya pierden figura.
Con gran dolor cae de amor nuestra estrella,
quebrándose en mil pedazos de llanto,
será amargo el fin y muero con ella,
que no quiero sufras al ver el quebranto.
No guardes mi amor por mi algún resabio,
regálame solo tu fresca sonrisa,
que brote sonriente rozando mi labio,
que guarde el sabor cordial de tu risa.
Es este amor dulce a nada igualable,
la mano de Dios lo dio majestuoso,
un cielo tan grande así inalcanzable,
que dando dolor borró nuestro gozo.
Me pesa dejar que tu de regreso,
te vayas volando tan libre hacia el cielo
cantándole a Dios lo alegra tu rezo,
llevándose tu alma tomándola al vuelo.
Veré como tú te vas desde abajo,
no puedo seguirte pues aquí no hay alas,
correr si quisiera buscando un atajo,
espero un milagro de amor y me jalas.
Con Dios vete ya mi linda criatura,
ya vas al paraíso volando cual ave,
por tí será el llanto que va con ternura,
subiendo a tu cielo llegando muy suave.
Yo iré a internarme a verde espesura,
del bosque siniestro llamado el fracaso,
de ahí te enviaré la ingrata amargura,
de un alma que muere ¡Soltando tu lazo!
Felipe de Jesús (LACANDONI)
Copyright México 2002 INDAUTOR
Con todo respeto solicito de los señores MODERADORES su opinión y veredicto a este poema.
Felipe de Jesús
Lacandoni
Copyright México 2002.
Libro CARICIAS DE VIENTO