Por heladas callejas con viento,
solitario, arrastrando tu ropa,
caminas muy sucio y harapiento,
pidiendo caridad y una sopa.
El frío que te tiene encogido,
es más fuerte y terrible éste invierno,
solo sabes... que tú, no has comido,
y que tu hambre de amor... es eterno.
Con suela desprendida y abierta,
arrastras lento, el pie mal calzado,
como un viejo en la calle desierta,
con paso vacilante y cansado.
Eres de la crueldad, fiel testigo,
no vislumbras del cambio comienzo,
vives triste, mi pobre mendigo,
te cobijas con un viejo lienzo.
Muy solo sin padres olvidado...
¡Esta vida se ensaño contigo!
De los humanos te ha regalado,
¡La soledad!… ¡Injusto castigo!
Relegado te ves entre hermanos
todos te ven, como un enemigo
te desdeñan pues son muy villanos
en lugar que te brinden su abrigo.
Sin que ya nadie, te escuche nunca,
ya no lloras, por ver tu pobreza,
pues en esta tu vida tan trunca,
vas resignado con tu tristeza.
Claridad se ve en esta amargura,
¡Es así!... tu enorme desengaño,
ya que nadie, te ha dado ternura,
solo te dan... mal trato y regaño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy
Copyright INDAUTOR México.
solitario, arrastrando tu ropa,
caminas muy sucio y harapiento,
pidiendo caridad y una sopa.
El frío que te tiene encogido,
es más fuerte y terrible éste invierno,
solo sabes... que tú, no has comido,
y que tu hambre de amor... es eterno.
Con suela desprendida y abierta,
arrastras lento, el pie mal calzado,
como un viejo en la calle desierta,
con paso vacilante y cansado.
Eres de la crueldad, fiel testigo,
no vislumbras del cambio comienzo,
vives triste, mi pobre mendigo,
te cobijas con un viejo lienzo.
Muy solo sin padres olvidado...
¡Esta vida se ensaño contigo!
De los humanos te ha regalado,
¡La soledad!… ¡Injusto castigo!
Relegado te ves entre hermanos
todos te ven, como un enemigo
te desdeñan pues son muy villanos
en lugar que te brinden su abrigo.
Sin que ya nadie, te escuche nunca,
ya no lloras, por ver tu pobreza,
pues en esta tu vida tan trunca,
vas resignado con tu tristeza.
Claridad se ve en esta amargura,
¡Es así!... tu enorme desengaño,
ya que nadie, te ha dado ternura,
solo te dan... mal trato y regaño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy
Copyright INDAUTOR México.
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