Era el aljibe todo, un pozo que cantaba
una jaula de estrellas, un socavón de sombra.
Un festín de calandrias, el balde que chorreaba,
dejando por el patio, su humedecida alfombra.
una jaula de estrellas, un socavón de sombra.
Un festín de calandrias, el balde que chorreaba,
dejando por el patio, su humedecida alfombra.
La bomba rechinaba, su manija caliente
era un clan-clan al viento, metálico respiro.
Perfecta consonancia, el brazo penitente
largaba su oro en agua, con mágico suspiro.
era un clan-clan al viento, metálico respiro.
Perfecta consonancia, el brazo penitente
largaba su oro en agua, con mágico suspiro.
Oh, siesta de los patios, de aquellos años viejos
un catre que estiraba, un sueñito de enero.
No volver a ese tiempo, a mirarse al espejo,
de aquel paisaje simple, de quinta y gallinero.
***
Era la puerta abierta, un canto a la confianza
para cerrar, de reja, bastaba la cortina.
Para pesar el pan, sobraba la balanza,
para ofrecer favores, bastaba la vecina.
un catre que estiraba, un sueñito de enero.
No volver a ese tiempo, a mirarse al espejo,
de aquel paisaje simple, de quinta y gallinero.
***
Era la puerta abierta, un canto a la confianza
para cerrar, de reja, bastaba la cortina.
Para pesar el pan, sobraba la balanza,
para ofrecer favores, bastaba la vecina.
Era el barrio todo, una familia unida
fraterna convivencia, que en el aire flotaba.
Un aroma a jazmín corría por la vida,
un acorde de fiesta, que por la calle andaba.
fraterna convivencia, que en el aire flotaba.
Un aroma a jazmín corría por la vida,
un acorde de fiesta, que por la calle andaba.
OH, vida de los barrios, de aquellos tiempos idos,
¿quién pisoteó la luna, en los charcos bañada?.
Cuánto que se ha muerto, cuánto hemos perdido,
¿cuánto vale el progreso?, que nos dejó sin nada.
***
Era la callecita, como un patio hacia el frente,
donde estalló la infancia, con solo abrir la puerta.
Arcos de paraíso, la cuneta y el puente,
el ruido de algún vidrio... y la calle desierta.
¿quién pisoteó la luna, en los charcos bañada?.
Cuánto que se ha muerto, cuánto hemos perdido,
¿cuánto vale el progreso?, que nos dejó sin nada.
***
Era la callecita, como un patio hacia el frente,
donde estalló la infancia, con solo abrir la puerta.
Arcos de paraíso, la cuneta y el puente,
el ruido de algún vidrio... y la calle desierta.
Era como una plaza, de juegos inventados,
con horario estirado, en los largos veranos.
Una estrella marchita los momentos pasados,
como agua entre los dedos, se fueron de las manos.
con horario estirado, en los largos veranos.
Una estrella marchita los momentos pasados,
como agua entre los dedos, se fueron de las manos.
Oh vieja callecita, que el regador mojaba,
un puentecito pobre, me unió a tu aventura.
No encontrar ese puente, que a diario me llevaba,
desde mi alma de niño...¡ a tu inocencia pura!.
un puentecito pobre, me unió a tu aventura.
No encontrar ese puente, que a diario me llevaba,
desde mi alma de niño...¡ a tu inocencia pura!.
Marino fabianesi
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