Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
A veces yo
me pienso tan eterno
que se me olvida valorar
tantos minutos.
He querido
-como si fuera dueño de la vida-
ser parte del timón
que modifique eternos derroteros
cuando mi tiempo cuenta
por minutos.
Soy vela que absurdamente cobra vida
y alumbra la caverna
con su flama que danza
y en su danzar refleja
tantas sombras
por mí
desconocidas.
De repente,
mientras dura mi vuelo
entre este mar de sombras
me siento marinero...,
y mis ensueños vuelan
lanzados por la mente
a un mundo incapaz
de ser medido.
Mi lucidez
es tenue
como una luciérnaga perdida
frente a una cascada
donde vuelcan los mares
su estruendosa caída.
De suerte que soy ciego
la encantadora luz
pudiera inducir
más fantasías
a mi mente incapaz
de comprender lo corto
que suelen ser
todos los días.
A veces yo...,
no entiendo con claridad
el porqué
el más viejo lucero
puede viajar más lejos
que cualquiera
de mis más locas
fantasías.
A veces yo,
más ligero que el viento
de cualquier loca tarde de verano
me niego a comprender
que soy medido en días
en muy contados días....
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