Anhelo de una vagina

chemiguel

Poeta recién llegado
¡Ah!, que bueno que llegaste, te esperaba,
Pero entra, no te quedes en la puerta;
¿Qué mal te puede pasar? ¡Que yo te trague,
como una serpiente a su presa!

Si estás cansado te acuestas y si parado,
¡Si! y si parado como siempre estás, te sientas;
Regodéate si quieres no tengo prisa,
Que te abrazaré allá adentro, muerta de risa.

Deja todo lo que traes, vacíate con calma,
Descansa un rato, toma brios, y vuelves a la guerra;
Cargándote de municiones muy certeras,
Haz ruidos si quieres y sacúdete, que a mi nada me aterra.

¿Te diste cuenta como estaba yo, al tocar tú a mi puerta?,
Pero supiste entrar sin dar un resbalón;
Yo estaba lubricada pues siempre estoy dispuesta,
Esperando por ti, que me mojas, y me dejas muy contenta.

“Pero eso si, ¡eh! Te lo advierto” Cuando dentro de mí te encuentres,
quiero que estés más duro, que una roca envejecida,
Y si me ves llorar ya te dije; no te asustes
Es que estaré gozando mucho, no es sentirme adolorida.
 
¡Ah!, que bueno que llegaste, te esperaba,
Pero entra, no te quedes en la puerta;
¿Qué mal te puede pasar? ¡Que yo te trague,
como una serpiente a su presa!

Si estás cansado te acuestas y si parado,
¡Si! y si parado como siempre estás, te sientas;
Regodéate si quieres no tengo prisa,
Que te abrazaré allá adentro, muerta de risa.

Deja todo lo que traes, vacíate con calma,
Descansa un rato, toma brios, y vuelves a la guerra;
Cargándote de municiones muy certeras,
Haz ruidos si quieres y sacúdete, que a mi nada me aterra.

¿Te diste cuenta como estaba yo, al tocar tú a mi puerta?,
Pero supiste entrar sin dar un resbalón;
Yo estaba lubricada pues siempre estoy dispuesta,
Esperando por ti, que me mojas, y me dejas muy contenta.

“Pero eso si, ¡eh! Te lo advierto” Cuando dentro de mí te encuentres,
quiero que estés más duro, que una roca envejecida,
Y si me ves llorar ya te dije; no te asustes
Es que estaré gozando mucho, no es sentirme adolorida.
apasionados versos, grato leerle
 
¡Ah!, que bueno que llegaste, te esperaba,
Pero entra, no te quedes en la puerta;
¿Qué mal te puede pasar? ¡Que yo te trague,
como una serpiente a su presa!

Si estás cansado te acuestas y si parado,
¡Si! y si parado como siempre estás, te sientas;
Regodéate si quieres no tengo prisa,
Que te abrazaré allá adentro, muerta de risa.

Deja todo lo que traes, vacíate con calma,
Descansa un rato, toma brios, y vuelves a la guerra;
Cargándote de municiones muy certeras,
Haz ruidos si quieres y sacúdete, que a mi nada me aterra.

¿Te diste cuenta como estaba yo, al tocar tú a mi puerta?,
Pero supiste entrar sin dar un resbalón;
Yo estaba lubricada pues siempre estoy dispuesta,
Esperando por ti, que me mojas, y me dejas muy contenta.

“Pero eso si, ¡eh! Te lo advierto” Cuando dentro de mí te encuentres,
quiero que estés más duro, que una roca envejecida,
Y si me ves llorar ya te dije; no te asustes
Es que estaré gozando mucho, no es sentirme adolorida.


A tu escrito le hallarán más sentido y estará ubicado de modo más apropiado en el Foro de Adulto que en el de Amor. Por ello lo mudaré.

Un saludo cordial, chemiguel.
 

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