Alberto Niño Martínez
Poeta adicto al portal
Pienso, después de la tempestad viene la calma,
cuando ella llegue brillarán las luces
y la polvareda de las viejas casas
se alojarán en la madera y planchones,
que cuelgan de los cerros porteños.
Oh! Si estuviera allí, mi querido Valparaíso,
eterno Valparaíso, perla del pacífico,
que evaporas las más torrentes lluvias,
con un tibio sol y fina neblina marina,
lavando las callejas que se cruzan entre sí
como laberintos inconclusos.
Podrá respirar y bostezar la tierra,
más mi gente porteña se alzará erguido y,
caminará hacia el plan,
quemando con fortaleza las recientes tristezas,
esas que nadan por el pacífico acuario.
Miro el techo de mi pieza y,viajo por su espacio infinito
distingo estrellas y el sol,planetas muertos, como esos 300,
ese es mi dolor.Parece recomendable estar en ningún lugary dejarse llevar al final, pero soy porteño,
porteño de Valparaíso, por eso decido rezar,
por los 300 que la tierra tragó.
Quizá un castigo eterno le es incompatible,
pero rezar no está demás,
dicen que trae paz, esa de infinita bondad.
Más de 300 han partido,
ese es mi dolor,
por ellos rezar no está demás.
________________________________________________
:
:
A las 03:34 AM de la madrugada de ayer, mientras trabajaba en algunas ideas, recibí la llamada de mi hijo que vive en Valparaíso, ¡Terremoto, terremoto¡,…calma hijo, pasará, como todo en esta vida,…qué más podía decirle,..me invadió la impotencia de la lejanía,.., qué podía hacer si no estaba allí,…, calma hijo, calma; mira que nadie muere en la víspera. Luego de unos segundos se cortó la comunicación hasta esta hora,…, y decido entonces, retomar mi Notebook y liberar lo que podía.
cuando ella llegue brillarán las luces
y la polvareda de las viejas casas
se alojarán en la madera y planchones,
que cuelgan de los cerros porteños.
Oh! Si estuviera allí, mi querido Valparaíso,
eterno Valparaíso, perla del pacífico,
que evaporas las más torrentes lluvias,
con un tibio sol y fina neblina marina,
lavando las callejas que se cruzan entre sí
como laberintos inconclusos.
Podrá respirar y bostezar la tierra,
más mi gente porteña se alzará erguido y,
caminará hacia el plan,
quemando con fortaleza las recientes tristezas,
esas que nadan por el pacífico acuario.
Miro el techo de mi pieza y,viajo por su espacio infinito
distingo estrellas y el sol,planetas muertos, como esos 300,
ese es mi dolor.Parece recomendable estar en ningún lugary dejarse llevar al final, pero soy porteño,
porteño de Valparaíso, por eso decido rezar,
por los 300 que la tierra tragó.
Quizá un castigo eterno le es incompatible,
pero rezar no está demás,
dicen que trae paz, esa de infinita bondad.
Más de 300 han partido,
ese es mi dolor,
por ellos rezar no está demás.
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:A las 03:34 AM de la madrugada de ayer, mientras trabajaba en algunas ideas, recibí la llamada de mi hijo que vive en Valparaíso, ¡Terremoto, terremoto¡,…calma hijo, pasará, como todo en esta vida,…qué más podía decirle,..me invadió la impotencia de la lejanía,.., qué podía hacer si no estaba allí,…, calma hijo, calma; mira que nadie muere en la víspera. Luego de unos segundos se cortó la comunicación hasta esta hora,…, y decido entonces, retomar mi Notebook y liberar lo que podía.
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