DIEGO
Poeta adicto al portal
Nunca conseguí convencerte de mi amor.
Antes recibías mis palabra con agrado y hasta aceptabas diversos tipos de demostraciones amorosas.
Más tarde encontraste motivos para avanzar un poco más en tu confianza hacia mí, pero nunca lo suficiente.
Te dije que te amo de mil distintas maneras; inclusive con algunas que aún no fueron inventadas. Nunca te alcanzó y comenzaste a presionarme con tu ida.
Seguí siendo igual, no me aparté de mi ruta de amarte con locura y hacértelo saber.
Te molestaba que no me convirtiera en un títere de tus caprichos.
Insistí en mi amor. Insististe con tu huída.
Pasaron algunos años y la relación siguió igual.
Yo amándote, tú usando lo que te servía. Todo parece indicar que siempre será así; un círculo vicioso. Un laberinto sin escape.
Ahora me dices que finalmente llegó el momento, que te vas definitivamente.
Las valijas a tu lado, las llaves en la cerradura (como para no perder tiempo), y yo, aquí, mirando cómo se desarrolla la escena. Te amo, pero no lo digo; ya lo sabes, por eso te vas.
- ¿no dices nada? preguntas-
- Cuando regreses (no importa la fecha), mi cama se acomodará a tu vejez. -
Nunca cambiará.
Antes recibías mis palabra con agrado y hasta aceptabas diversos tipos de demostraciones amorosas.
Más tarde encontraste motivos para avanzar un poco más en tu confianza hacia mí, pero nunca lo suficiente.
Te dije que te amo de mil distintas maneras; inclusive con algunas que aún no fueron inventadas. Nunca te alcanzó y comenzaste a presionarme con tu ida.
Seguí siendo igual, no me aparté de mi ruta de amarte con locura y hacértelo saber.
Te molestaba que no me convirtiera en un títere de tus caprichos.
Insistí en mi amor. Insististe con tu huída.
Pasaron algunos años y la relación siguió igual.
Yo amándote, tú usando lo que te servía. Todo parece indicar que siempre será así; un círculo vicioso. Un laberinto sin escape.
Ahora me dices que finalmente llegó el momento, que te vas definitivamente.
Las valijas a tu lado, las llaves en la cerradura (como para no perder tiempo), y yo, aquí, mirando cómo se desarrolla la escena. Te amo, pero no lo digo; ya lo sabes, por eso te vas.
- ¿no dices nada? preguntas-
- Cuando regreses (no importa la fecha), mi cama se acomodará a tu vejez. -
Nunca cambiará.