El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.
No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.
Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.
Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.
No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.
Mi vida ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!
Recaredo.
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.
No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.
Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.
Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.
No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.
Mi vida ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!
Recaredo.