Perseverancia en el Recuerdo.

Recaredo

Poeta fiel al portal
El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.

No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.

Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.

Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.

No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.

Mi vida… ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!


Recaredo.
 
El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.

No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.

Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.

Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.

No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.

Mi vida… ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!


Recaredo.
Hola Recaredo que lindos recuerdos dibujados en tus letras, muy dulces con un tono melancólico que deja una grata sensación al seguir la lectura. Saludos
¡SONRIE!
 
que pena que estes tan trites recordando tiempos de felicidad, pero la magia de las palabras te hace decir las cosas de una forma tan linda, que pensamos en aquellos momentos y la triteza ha valido la pena porque el ser humano cuando esta muy feliz no produce belleza, hay que estar en un estado como ese para poder hacer cosas tan sinceras. gracias de nuevo...mcjunior
 
Muchísimas gracias, "mujerbonita". Me alegra verte por mis letras en esta nueva etapa del portal.
Te mando un fuerte abrazo. Recaredo.
 
Muchas gracias por visitar mis letras, ""benignorod" Creo que es la primera vez que te veo por aquí y me gustaría continuar viéndote y que nos conozcamos mutuamente. Mis cordiales saludos. Recaredo.
 
Última edición:
A veces hay en la vida vivencias tan hondas y profundas, que dejan el estilo de huella tan inscripta en el sentido, que podríamos decir que hemos construido un vínculo con ese recuerdo....gusto leerte.
 
Gracias por pasar por mis letras, "mac-junior" Espero sigamos viéndonos por el portal y leyéndonos mutuamente.
Mis cordiales saludos. Recaredo.
 
Hermosos versos que me permiten decirte que personalmente pienso que los recuerdos son inmortales, con la capacidad de limpiar lo malo y dejar lo bueno para permitir sea un aliciente en la vida y un ejemplo al actuar. Abrazos y estrellas. Paloma2
 
Muchas gracias, "paloma" por pasar y dejar tu esplendido comentario a mis letras: Estoy de acuerdo con lo que dices.
Gracias, repito por tu visita y estrellas. Te mando un fuerte abrazo. Recaredo
 
Los recuerdos del verdadero amor son muy dificiles de olvidar pues dejan una huella inborrable en nuestra alma y nuestra mente.
Un placer recorrer tan bellos versos.
Un abrazo y estrellas desde mi bella tierra.
 
El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.

No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.

Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.

Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.

No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.

Mi vida… ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!


Recaredo.

Bello poema de nostálgicos versos haciendo que sus recuerdos provoquen al lector más de un suspiro (en mi caso sí)
Aplausos desde el centro del Planeta!
 
Muchas gracias, "Sandry" por tu visita a mis letras, tu comentario y estrellas. Te mando un abrazo. Recaredo.
 
Hermosos recuerdos que no morirán, porque cuando el corazón está tan lleno de amor, la vida continua girando en torno a lo vivido.
Me caló este poema.
Un beso.
 
Ternura mucha ternura en tus letras, bello poema que encierra la melancolía de ese bello sentimiento cuando está a flor de piel y nos llena de dulzura sólo pensar en él, esos bellos recuerdos nunca se olvidan perduran en nosotros para toda la vida, me encantó un beso grandote
 
La belleza está en el que la contempla.Maravilloso poema amigo Recaredo.Cinco estrellas.
 
Última edición:
Gracias de nuevo amigo Castro; me ha sido imposible responderte antes, espero me perdones. Brazos.
 
Ay, Reca...pareciera que me arrancas las palabras que a solas expresa mi corazón, al recordar vivencias como las que expresas...las comprendo...hermoso, me encantó...abrazos y estrellas
 
Gracias, amiga "campesina" por tu vista. Hacía tiempo que no te veía por aquí, y me tenías preocupado. De hecho no viene mucha gente ahora por aquí; no sé que pasa... pero esto esta un poco flojo. Esperemos que mejore...
Te mando un fuerte abrazo. Recaredo.
 
El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.

No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.

Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.

Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.

No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.

Mi vida… ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!


Recaredo.



Recaredo, has estado sublime, ni un sólo verso tiene desperdicio. Un abrazo
 
El olor de las rosas que juntos aspiramos,
aquellos días de mayo, cuando te conocí,
hoy que las mismas rosas sostengo entre mis manos,
no me parece el mismo que aquel que yo sentí.

No tengo ya en mi cuerpo las mismas sensaciones.
Ni albergo la esperanza de que vuelvan a mí
aquellos días preñados de tantas ilusiones,
que junto al mar, sentados, contigo compartí.

Los ocasos aquellos de tibios resplandores,
que tú y yo contemplamos a la orilla del mar,
jamás volveré a verlos con los mismos colores,
por más que un día otros soles los vuelvan a pintar.

Aquellas olas mansas de rítmica cadencia,
que en la playa nos besaban los pies al caminar,
no lograran suplirlas las otras, que en tu ausencia,
acariciar pudieran los míos en soledad.

No habrá vivencia otra que iguale aquellos días,
ni abrazos que suplanten aquellos que me distes;
por más que siga el tiempo con otras melodías,
exigiendo a mi vida sus nuevas directrices.

Mi vida… ¿Qué es mi vida? Sino lo ya vivido.
Mi presente es futuro de mi ayer que pasó,
dejándome el recuerdo de haberte conocido.
¡Con eso se conforma mi pobre corazón!


Recaredo.
Buen poema. Tus alejandrinos...un arte que para mi todavía está vedado...
Un saludo, Recaredo, y mis estrellas.
Xosé.
 
Que gran placer verte por mis letras, amigo "Orfelunio". No sabes como agradezco tu visita y comentario. Abrazos
 
No creas que a mí se me dan muy bien tampoco los alejandrinos... Amigo Piteira. Bueno, ni los alejandrinos ni los otros... Pero aquí estamos haciendo lo que se puede. El que quiera más; que apriete. No crees...? Gracias por tu visita. Te mando un abrazo. Recaredo.
 

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