Estrella Cabrera
Poeta adicto al portal
Como es costumbre mía
docenas de preguntas
se agolpan, sin respuesta,
en mi cabeza.
Y giran sin parar,
hábito mío irremediable,
son un tío-vivo, y mi cerebro,
es una feria cuestionable.
A menudo, en desbocada noria
se convierten
dando vueltas sin control
nublan mi memoria y se divierten.
A veces son autos de choque
que, entre sí,
se dan golpes bruscamente.
Pero, aún así, no escapan.
Ni una sola de mis preguntas
dejo que se vaya
y ni olvidarme puedo de ninguna
pues todas
son mis vacíos, son mis dudas.
Y cuando encuentro solución a una
se aparta a un lado esa cuestión
dejando sitio a otras dos.
Por cada pregunta respondida
se cuelan un par más
interrogantes nuevas
desconocidas.
* * *
docenas de preguntas
se agolpan, sin respuesta,
en mi cabeza.
Y giran sin parar,
hábito mío irremediable,
son un tío-vivo, y mi cerebro,
es una feria cuestionable.
A menudo, en desbocada noria
se convierten
dando vueltas sin control
nublan mi memoria y se divierten.
A veces son autos de choque
que, entre sí,
se dan golpes bruscamente.
Pero, aún así, no escapan.
Ni una sola de mis preguntas
dejo que se vaya
y ni olvidarme puedo de ninguna
pues todas
son mis vacíos, son mis dudas.
Y cuando encuentro solución a una
se aparta a un lado esa cuestión
dejando sitio a otras dos.
Por cada pregunta respondida
se cuelan un par más
interrogantes nuevas
desconocidas.
* * *
::
:: guapa
::...digo yo! Y entonces dirás: bendita sea la hora!Jajajajaja!::
::