MALDITAS RUTINAS
Rutinas que me llevan desquiciado
a cumplir los horarios al instante,
como un loco a correr de un lado a otro
con los nervios tan tensos como alambres.
No tengo ni un momento de sosiego,
pues las prisas no paran de acosarme.
Si a viejo he de llegar he de romper
las cadenas que imponen familiares
rutinas que me llevan desquiciado
con los nervios tan tensos como alambres.
a cumplir los horarios al instante,
como un loco a correr de un lado a otro
con los nervios tan tensos como alambres.
No tengo ni un momento de sosiego,
pues las prisas no paran de acosarme.
Si a viejo he de llegar he de romper
las cadenas que imponen familiares
rutinas que me llevan desquiciado
con los nervios tan tensos como alambres.
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