Culebrón para enamorados

Antonio

Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado


Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,
yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,
te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,
quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.
 
Última edición:
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

En el paso de las horas la mente utiliza el tiempo como vagón en una montaña rusa, transportándote a lo mas alto para inmediatamente enviarte al mas profundo de los abismos y cuando piensas que todo terminó te hace un tirabuzón y te pone boca abajo, en ese momento debes de tener la suficiente precaución, en sujetar fuertemente tus recuerdos para que no caigan en las profundidades del olvido, el devenir del insospechado trayecto o vicisitudes que te da la vida, lo tienes que afrontar con la naturalidad con la que se ha de encarar la cotidianidad del momento, unas pocas veces controlada y las mas de la veces, absurdas he indeterminadas. Para finalmente comprobar que el vagón que te sujeta al rail de la vida, discurre por esas sublimes vías llamadas “amor”.

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado

Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,

yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,

te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,

quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.


Con cariño a mi musa preferida y asidua consumidora de telenovelas, María de las Mercedes.


La lamentación solo sirve para mortificarse, pero los asuntos tan trágicos no pueden pasar por otro lugar,
el tiempo amigo no curará nunca estas heridas,
puede ser que las mitigue, pero nada más.
Un relato triste pero muy bien llevado, besos amigo.
 
Última edición:
La lamentación solo sirve para mortificarse, pero los asuntos tan trágicos no pueden pasar por otro lugar,
el tiempo amigo no curará nunca estas heridas,
puede ser que las mitigue, pero nada más.
Un relato triste pero muy bien llevado, besos amigo.


Muchas gracias querida amiga por tu bonito comentario y por pasar por este rincón.
Un abrazo, Lola.
 
Me ha gustado la mezcla de géneros y códigos, así como la ternura y la ironía que empleas. Me resultó muy ameno y simpático. Estrellas para tu talento.
 
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

En el paso de las horas la mente utiliza el tiempo como vagón en una montaña rusa, transportándote a lo mas alto para inmediatamente enviarte al mas profundo de los abismos y cuando piensas que todo terminó te hace un tirabuzón y te pone boca abajo, en ese momento debes de tener la suficiente precaución, en sujetar fuertemente tus recuerdos para que no caigan en las profundidades del olvido, el devenir del insospechado trayecto o vicisitudes que te da la vida, lo tienes que afrontar con la naturalidad con la que se ha de encarar la cotidianidad del momento, unas pocas veces controlada y las mas de la veces, absurda he indeterminada. Para finalmente comprobar que el vagón que te sujeta al rail de la vida, discurre por esas sublimes vías llamadas “amor”.

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado

Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,

yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,

te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,

quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.


Con cariño a mi musa preferida y asidua consumidora de telenovelas, María de las Mercedes.


Aplausos, no diré más que me ha encantado.
Estrellas a tu genial pluma.
Abrazos.
Ana
 
Me ha gustado la mezcla de géneros y códigos, así como la ternura y la ironía que empleas. Me resultó muy ameno y simpático. Estrellas para tu talento.

Gracias Luís por pasar por este apartado, la verdad que no cuido en exceso por falta de tiempo y es una pena pues cuando te pones a escribir prosa es una grata sensación la que te empuja a seguir hasta terminar.
Y sobre todo gracias por tus comentarios que siempre intento tener en cuenta.
Un abrazo.
 
Es excelente... todo ese desorden de tiempo y momento, pero uno tan concentrado en cada detalle, saltando los lindes de esta original creacion.
Felicitaciones
 
Vaya compaginacion, hasta el nombre MARIA DE LAS MEREDES me gustó.Un abrazo
 
Me da sorpresa que exista gente con tanto talento en el arte del escriba, me conmueve la sutiliza con que manejas los matices y combinas la poesia fingida en un relato ameno y deductivo. aunque en la parte donde se hace un reclamo exhaustivo para la obtencion de unas bellaz palabras se lee un poco forzado, me encanto la lectura. Un saludo y abrazo
 
Me da sorpresa que exista gente con tanto talento en el arte del escriba, me conmueve la sutiliza con que manejas los matices y combinas la poesia fingida en un relato ameno y deductivo. aunque en la parte donde se hace un reclamo exhaustivo para la obtencion de unas bellaz palabras se lee un poco forzado, me encanto la lectura. Un saludo y abrazo

Muchas gracias Leoncio por tan amable comentario y por tu paso por este rincón. Te agradezco la critica constructiva que de el haces y aunque es un defecto de forma que he seguido en los cuatro relatos que he hecho, procuraré en el próximo no terminar con un poema, supongo que es a eso a lo que te refieres en lo de forzado, posiblemente tengas mucha razón pero soy como el borrico y la linde... La linde se acaba pero yo sigo.
Un abrazo.
 
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

En el paso de las horas la mente utiliza el tiempo como vagón en una montaña rusa, transportándote a lo mas alto para inmediatamente enviarte al mas profundo de los abismos y cuando piensas que todo terminó te hace un tirabuzón y te pone boca abajo, en ese momento debes de tener la suficiente precaución, en sujetar fuertemente tus recuerdos para que no caigan en las profundidades del olvido, el devenir del insospechado trayecto o vicisitudes que te da la vida, lo tienes que afrontar con la naturalidad con la que se ha de encarar la cotidianidad del momento, unas pocas veces controlada y las mas de la veces, absurda he indeterminada. Para finalmente comprobar que el vagón que te sujeta al rail de la vida, discurre por esas sublimes vías llamadas “amor”.

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado

Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,

yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,

te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,

quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.


Con cariño a mi musa preferida y asidua consumidora de telenovelas, María de las Mercedes.


Me gustó el sarcasmo y la crítica, no así la estructura. La reflexión que lo preludia y el poema que lo cierra están fuera del cuento y contradicen la lógica de lo que debe ser un relato. Para escribir no hace falta excusarse ni ponerse parapetos. En un relato corto es imprescindible que haya un solo protagonista y una única historia explicitada, aunque es también obligatorio que haya una historia oculta. Aquí, a base de acumular historias explícitas termina por no haber ninguna ni por abajo ni por arriba, aunque es cierto que la irrupción de la realidad en el relato le da comicidad y alegría. Vale la pena, pues de ser leído. Luis


http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-obra-maestra/235867-pesadilla-en-brooklyn.html

http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/252365-una-rosa-azul-entre-doce-rosas-rojas.html

http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/250566-el-cuento-de-los-mendigos.html
 
Me gustó el sarcasmo y la crítica, no así la estructura. La reflexión que lo preludia y el poema que lo cierra están fuera del cuento y contradicen la lógica de lo que debe ser un relato. Para escribir no hace falta excusarse ni ponerse parapetos. En un relato corto es imprescindible que haya un solo protagonista y una única historia explicitada, aunque es también obligatorio que haya una historia oculta. Aquí, a base de acumular historias explícitas termina por no haber ninguna ni por abajo ni por arriba, aunque es cierto que la irrupción de la realidad en el relato le da comicidad y alegría. Vale la pena, pues de ser leído. Luis


http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-obra-maestra/235867-pesadilla-en-brooklyn.html

http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/252365-una-rosa-azul-entre-doce-rosas-rojas.html

[URL="http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/250566-el-cuento-de-los-mendigos.html"]http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-generales/250566-el-cuento-de-los-mendigos.html[/URL]


Gracias de nuevo Luís, por tu critico comentario, el cual siempre viene bien para seguir superándote en este arte de juntar letras, de todas formas mi oculta vanidad se queda con tu primera crítica.:::banana:::
Saludos.
 
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

En el paso de las horas la mente utiliza el tiempo como vagón en una montaña rusa, transportándote a lo mas alto para inmediatamente enviarte al mas profundo de los abismos y cuando piensas que todo terminó te hace un tirabuzón y te pone boca abajo, en ese momento debes de tener la suficiente precaución, en sujetar fuertemente tus recuerdos para que no caigan en las profundidades del olvido, el devenir del insospechado trayecto o vicisitudes que te da la vida, lo tienes que afrontar con la naturalidad con la que se ha de encarar la cotidianidad del momento, unas pocas veces controlada y las mas de la veces, absurda e indeterminada. Para finalmente comprobar que el vagón que te sujeta al rail de la vida, discurre por esas sublimes vías llamadas “amor”.

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado

Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,

yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,

te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,

quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.


Con cariño a mi musa preferida y asidua consumidora de telenovelas, María de las Mercedes.



me ha gustado mucho tu relato,
lo he disfrutado, no sabía que escribias prosas también:::blush:::
Un placer haber pasado, un beso:::hug:::
 
me ha gustado mucho tu relato,
lo he disfrutado, no sabía que escribias prosas también:::blush:::

Celebro que te gustasen estas cuatro letras, estimada Mamen. La verdad que de vez en cuando me gusta hacer alguna incursión en este difícil estilo de juntar letras en prosa, con más o menos acierto, creo que la más consumible es la que te adjunto, aunque debo advertirte que es algo más extensa que esta.
Mil gracias por dejar tu tiempo en estas humildes letras.
Un abrazo.


http://www.mundopoesia.com/foros/prosa-obra-maestra/235867-pesadilla-en-brooklyn.html
 
Évano;4762531 dijo:
Pensaba en un trágico final, pero no fue así, sino simpático y muy real, aquí, en esta aldea, de 5 a 7, se paraliza para ver la telenovela de Puente viejo, y cuando hay fútbol, también jajaja... Me gustó el relato y el poema. Se le saluda afectuosamente.

Muchas gracias amigo, celebro que te gustase este relato algo laberíntico.
Un abrazo.
 
CULEBRÓN PARA ENAMORADOS
(Relato insospechado)

¿Por qué a mí?
Se preguntaba una y otra vez aquella atribulada y desconsolada mujer, mientras su cuerpo se balanceaba de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, con esa estereotipada frecuencia provocadora de tales estados de pena y de dolor, en algunas personas...
¿¡Por qué a mí!? ¿Por qué a mí me ha tenido que tocar cargar con esta cruz tan pesada, Señor?!
Volvía a repetir con afligida lamentación, sentada frente a aquellos féretros; uno color caoba y dos más pequeños de un color inmaculado…
Unos días antes de tan luctuoso suceso, en Las Peñitas un caserío de Carache en el estado de Trujillo, Venezuela, una familia compuesta por el matrimonio y sus dos hijos de corta edad, se disponían a disfrutar de unas merecidas vacaciones. El padre y la madre habían estado trabajando duramente durante años, ahorrando una pequeña fortuna moliendo caña de azúcar en su trapiche.
La madre, ya tenía repartidos y calculados dichos ahorros, para distribuirlos a lo largo de los quince días que se disponían a pasar en Tenerife, Islas Canarias, lugar del cual procedían los antepasados del cabeza de familia.
Cuando de pronto un inesperado accidente obligaba a la madre a quedarse convaleciente, sin poder realizar su viaje soñado, al haberse roto la cadera en una absurda caída ocasionada por el engranaje del molino.
Los pasajes y la estancia no se podían anular; debido a las ventajas del tipo de contrato, el riesgo que conllevaba era el de no poder posponer el viaje en caso de necesidad.
La madre, decidió que se fueran el padre y los dos hijos, una vez discutido prevaleció la opinión más sensata, según ella; por lo que los tres se dispusieron a disfrutar de sus vacaciones, al menos solo perderían una de las cuatro reservas ya pagadas…
- ¡María¡ ¡María! Despierta mujer, te quedaste dormida viendo la lacrimógena telenovela esa de “Viuda por accidente” ¡Vaya tostón! No sé como te gusta ver penas, con las que ya hay en el mundo.
- Pues no se que será mejor - contestó ella - si eso o ver a veintidós “tíos” en calzones detrás de una pelota. Anda hazte el bocadillo y llévatelo al fútbol, como tuviesen la ocurrencia de perder esos presuntuosos, presiento que llegarás con poco apetito para cenar, así que cómete el bocadillo en el descanso, de esa manera todavía te podría quedar hambre y quien sabe si esperanza. Aunque el hambre no te vendría mal, dicen que agudiza el ingenio, a ver si así se te ocurre escribirme un poema de amor en vez de tantas odas a las flores y a los desheredados.
- Tus deseos son ordenes cariño, en el ordenador te dejo unos versos con acróstico.
- Gracias guapo. ¡Suerte!

Enamorado

Mi canto está dedicado
a ti, que a mí me acompañas
recibe de mis entrañas
idílico estro rimado
así sabrás de tu amado,

yugo pondrá a tan hermosa
oda de amor y belleza,

te honró Venus ardorosa
en ara está su certeza,

quiero al frenesí soñado
ungirlo con el pecado,
invéntate apasionada
el deseo de una amada
regálame tu suspirado
orgasmo de amor loado.


Con cariño a mi musa preferida y asidua consumidora de telenovelas, María de las Mercedes.


insospechado? pero te salio de mil maravillas, y que decir del acróstico, mil besos
 

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