La tarde de los reproches se ha distendido
y es hora de caminar descalzos sobre clavos oxidados,
respiremos las muertes de berenjena de aquellos
que no temen a los sin embargos,
adoptemos al pequeño ser de soledad que quiere huir de nuestras conciencias
peinemos los vitrales apolillados
y juguemos a que hemos fabricado un nítido compañero de alquitrán
sequemos la sangre excedente con pañuelos de tiza
y volvámonos amantes de colores salados
juguemos el juego extraño que suelen jugar
aquellos que se enamoran...
démosle libertades a los monólogos de los antieres
y seamos un novísimo muslo desnudo para los besos de esta prisa que llueve...
y es hora de caminar descalzos sobre clavos oxidados,
respiremos las muertes de berenjena de aquellos
que no temen a los sin embargos,
adoptemos al pequeño ser de soledad que quiere huir de nuestras conciencias
peinemos los vitrales apolillados
y juguemos a que hemos fabricado un nítido compañero de alquitrán
sequemos la sangre excedente con pañuelos de tiza
y volvámonos amantes de colores salados
juguemos el juego extraño que suelen jugar
aquellos que se enamoran...
démosle libertades a los monólogos de los antieres
y seamos un novísimo muslo desnudo para los besos de esta prisa que llueve...