Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero llegar hasta ese lugar tan inhóspito, ese lugar protegido con una coraza impenetrable, amurallado con rocas de frialdad, muralla construída por tu ego, para no salir lastimado, para no exhibir tus miedos y debilidades.
Si dejarás de usar tanto la razón y la lógica, y dejarás de pensar que sólo se ama con el hipotálamo y no con el corazón, tal vez brotaría un fino hilo de dulzura de tu cuerpo. Sólo así, el amor se acurrucaría en tu pecho, en ese lugar desapacible. Serías tú, entonces, capaz de abrazarlo.
No tienes que derribar completamente la muralla, es suficiente, con que abras una grieta en ella y dejes entrar la luz del amor.
(Dedicado a un amigo que no cree en el amor.)
