alicia Pérez Hernández
Poeta que no puede vivir sin el portal
El Sueño de un instante
Sueño que vienes de noche a mi puerta,
que hemos derrotado las barreras,
para amarnos, que sólo nos importa amarnos,
darnos con pasión el amor que nos tenemos,
que el tiempo lo tenía acumulado...
Se desbordó el amor en ese instante:
no sabíamos si era eterno.
En mi sueño sólo vi que era un INSTANTE.
El beso que llegó a mi boca
me supo a miel melosa, mi cielo.
Amargo desconsuelo es no tenerte
yo que siempre he deseado estés conmigo,
acunado aquí en mí pecho.
sedienta estoy de un INSTANTE,
pero hoy te has quedado en mi sueño.
El amor que por ti siento
no tiene tiempo ni espacio.
Si te quedas conmigo en mi sueño,
será eterno el INSTANTE
de quedarnos bajo las sábanas bordadas,
gozando del amor que nos tenemos,
permitiéndonos que el tiempo sea eterno,
que el néctar de mis besos
se quede entre tus labios:
tus labios que son míos, solamente. mi cielo!
Amor quedémonos así rendidos
en los brazos, uno del otro,
que tu piel se junte con la mía,
atados por el tiempo de un instante,
bebámonos el amor, cuán delicioso vino,
que no quede deuda del amor, que en este instante
no sabemos el tiempo que nos queda para amarnos.
En mi sueño sólo vi que era un INSTANTE.
No despiertes, amor, quédate quieto,
para que mi sueño se haga eterno,
bebiéndonos, sin tiempo, la pasión de un Beso
(Vida, que ese instante sea eterno amor!)
Alicia Pérez Hernández
Sueño que vienes de noche a mi puerta,
que hemos derrotado las barreras,
para amarnos, que sólo nos importa amarnos,
darnos con pasión el amor que nos tenemos,
que el tiempo lo tenía acumulado...
Se desbordó el amor en ese instante:
no sabíamos si era eterno.
En mi sueño sólo vi que era un INSTANTE.
El beso que llegó a mi boca
me supo a miel melosa, mi cielo.
Amargo desconsuelo es no tenerte
yo que siempre he deseado estés conmigo,
acunado aquí en mí pecho.
sedienta estoy de un INSTANTE,
pero hoy te has quedado en mi sueño.
El amor que por ti siento
no tiene tiempo ni espacio.
Si te quedas conmigo en mi sueño,
será eterno el INSTANTE
de quedarnos bajo las sábanas bordadas,
gozando del amor que nos tenemos,
permitiéndonos que el tiempo sea eterno,
que el néctar de mis besos
se quede entre tus labios:
tus labios que son míos, solamente. mi cielo!
Amor quedémonos así rendidos
en los brazos, uno del otro,
que tu piel se junte con la mía,
atados por el tiempo de un instante,
bebámonos el amor, cuán delicioso vino,
que no quede deuda del amor, que en este instante
no sabemos el tiempo que nos queda para amarnos.
En mi sueño sólo vi que era un INSTANTE.
No despiertes, amor, quédate quieto,
para que mi sueño se haga eterno,
bebiéndonos, sin tiempo, la pasión de un Beso
(Vida, que ese instante sea eterno amor!)
Alicia Pérez Hernández
Última edición: