RENUNCIO AL CIELO
Cuando muera
les pido por favor
que no le avisen.
desconcertado estaré
junto a mi cuerpo
tratando de explicarles,
mientras sienten mi muerte,
que estoy vivo.
Mas, al ver mi cuerpo encajonado
me daré cuenta
que se ha cerrado
el Libro donde escribo.
¡Les pido por favor
que no le avisen!
No quiero que me Canten
pongan un disco
de un tenor famoso
o una soprano,
y así yo gozaré la melodía
Ave Maria, Gratia Plena
Ave, ave dominus
Dominun tecum
Ave María
¡Les pido por favor
que no le avisen!
Si una lágrima tocara mi envoltura
quedaré prisionero
de su pena;
por favor, no es necesario,
libremente elijo mi condena.
Por esta soberbia mía
renuncio al Cielo
y por toda eternidad
me conmino a recordarla
Morirá.
Renacerá.
Setenta veces siete
se repetirá el ciclo
Y yo estaré allí eternamente
viejo, por los eones transcurridos
y, solo tal vez, un poco más sabio
menos soberbio
esperaré que concluyas
tu última vida
te extenderé mi mano
y te diré
te quiero.