Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Mi mundo de ojos negros.
Él es, mi mundo de ojos profundamente negros
que silenciosos y candentes avanzan hacia mí,
depositando completos sus ardientes deseos
es búsqueda infinita a mi pupila que no encuentra fin.
Él es, mi mundo de ojos profundamente negros
que silenciosos y candentes avanzan hacia mí,
depositando completos sus ardientes deseos
es búsqueda infinita a mi pupila que no encuentra fin.
En sus manos porta la presencia de hombre: calidez y fuerza,
en su boca lleva un delirio inagotable por besarme entera,
así es mi mundo, así es aquel que hoy está en la lejanía,
el que me vuelve su abril, cuando se ha agotado ya su primavera.
en su boca lleva un delirio inagotable por besarme entera,
así es mi mundo, así es aquel que hoy está en la lejanía,
el que me vuelve su abril, cuando se ha agotado ya su primavera.
Ese es mi mundo de ojos negros, exquisitamente negros
fuego, pasión y ternura habitando más allá de su cintura;
gitano que echa mis suertes al compás de su locura
exaltando el deseo en las sabanas y despojándome de egos.
fuego, pasión y ternura habitando más allá de su cintura;
gitano que echa mis suertes al compás de su locura
exaltando el deseo en las sabanas y despojándome de egos.
Es quien me obliga a sentirlo adherido a mi piel,
fundido exquisitamente a la interioridad de mi zona cero,
estremeciéndome toda hasta morir y renacer con él,
no es mi amor un invento, una imagen simple y febril
es todo eso que despierta en mí, así lo veo, así lo siento,
así le vivo , así le amo, estando y sin estar aquí.
fundido exquisitamente a la interioridad de mi zona cero,
estremeciéndome toda hasta morir y renacer con él,
no es mi amor un invento, una imagen simple y febril
es todo eso que despierta en mí, así lo veo, así lo siento,
así le vivo , así le amo, estando y sin estar aquí.
Mary C. López
*Cuando pensé que no habría más por quien escribir, apareciste tú.
*Cuando pensé que no habría más por quien escribir, apareciste tú.
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