El hombre sin alma (Octavas reales)

David Martinez Vilches

Amigo de la Poesía Clásica
Soñaba. Yo soñaba con la aurora
el despertar del alma que dormía
en la quietud profunda, arrolladora,
creyéndose creer que no existía.
¡Pero en mi cuerpo el alma ya no mora!
Se fue perdiendo en un terrible día,
cuando sangraba el Sol en esa tarde
haciendo de sus rayos bello alarde.

Entre los pétalos y las espinas
me dejó en la estacada. Se hubo ido
sin proyectar su sombra en las esquinas,
sin un papel de lágrimas florido
en penumbras de luces matutinas.
Se fue y dejó su cuerpo dolorido
con espejismos de cartón y espuma
atravesando la hechizada bruma.

Y me dejó a si misma en la mañana,
ella (quizás) alegre, y yo arrollado
por este alma que escapóse vana,
y que perdía, habiéndome ganado
sin un decir adiós. Con la ventana
cerrada y con el cuerpo, igual, cerrado;
cayéndose la lluvia en los cristales
y desgarrando el juicio y sus retales.

Así surgió del barro este ser vivo
sin alma y sin razón, perdido entero
y siempre destinado a ser cautivo
de aquélla que perdió en el aguacero.
En el triste momento decisivo
nada tenía ya, siquiera el cuero
que le cubría su dolor interno
para ocultar el fuego de su infierno.

Vagó (vagué) sin rumbo, donde fuera,
vacía la maleta y con el traje,
allí donde el dolor no le siguiera,
¡mas lo llevaba oculto en su bagaje!
Ya ha transcurrido el tiempo, y con la espera,
ha llegado a su fin el loco viaje.
(El alma se perdió con las palomas
entre letras y versos por las comas).
 
Última edición:
Hola David.
Siempre es un gusto leer tus versos, me sorprende que aún no los hayan comentado a reserva de la revisión técnica de nuestros doctos moderadores, a mi me parece que el trabajo, con un molde romántico, explora en imágenes personales y actuales.
Felicidades y un abrazo: Miguel
 
Introspectivo poema que enmarcas en octavas reales bien presentadas haciendo hincapié en esa pérdida que provocó la huída detu alma enredada entre las letras y las comas.
Encuentro que en este verso se perdió la rima plural:

en la quietud pronfunda y vespertina.

Me atrevo a sugerir una solución que me parece bien ajustada al tema:

en profundas quietudes vespertinas.

Al penúltimo de la tercera le falta una s en "cristal"

Manoaplaude.gif


 
Introspectivo poema que enmarcas en octavas reales bien presentadas haciendo hincapié en esa pérdida que provocó la huída detu alma enredada entre las letras y las comas.
Encuentro que en este verso se perdió la rima plural:

en la quietud pronfunda y vespertina.

Me atrevo a sugerir una solución que me parece bien ajustada al tema:

en profundas quietudes vespertinas.

Al penúltimo de la tercera le falta una s en "cristal"

Manoaplaude.gif


Muchas gracias, Maramín, ya sabes cuánto estimo tus comentario, sobre todo si son como éste, de ayuda.
No obstante, declino tu sugerencia con el máximo respeto, ya que lo que quería hacer era la repetición de lo de "quietud profunda y vespertina" que ya aparecía en la primera estrofa. Por eso he realizado otra solución.

Muchas gracias.
 
Soñaba. Yo soñaba con la aurora
el despertar del alma que dormía
en la quietud profunda, arrolladora,
creyéndose creer que no existía.
¡Pero en mi cuerpo el alma ya no mora!
Se fue perdiendo en un terrible día,
cuando sangraba el Sol en esa tarde
haciendo de sus rayos bello alarde.

Entre los pétalos y las espinas
me dejó en la estacada. Se hubo ido
sin proyectar su sombra en las esquinas,
sin un papel de lágrimas florido
en penumbras de luces matutinas.
Se fue y dejó su cuerpo dolorido
con espejismos de cartón y espuma
atravesando la hechizada bruma.

Y me dejó a si misma en la mañana,
ella (quizás) alegre, y yo arrollado
por este alma que escapóse vana,
y que perdía, habiéndome ganado
sin un decir adiós. Con la ventana
cerrada y con el cuerpo, igual, cerrado;
cayéndose la lluvia en los cristales
y desgarrando el juicio y sus retales.

Así surgió del barro este ser vivo
sin alma y sin razón, perdido entero
y siempre destinado a ser cautivo
de aquélla que perdió en el aguacero.
En el triste momento decisivo
nada tenía ya, siquiera el cuero
que le cubría su dolor interno
para ocultar el fuego de su infierno.

Vagó (vagué) sin rumbo, donde fuera,
vacía la maleta y con el traje,
allí donde el dolor no le siguiera,
¡mas lo llevaba con el equipaje! (4-10)
Ya ha transcurrido el tiempo, y con la espera,
ha llegado a su fin el loco viaje.
(El alma se perdió con las palomas
entre letras y versos por las comas).
Estimado David;
encuentro excelentes tus octavas reales,
y solamente puedo observar un verso,
que tiene acento en 4ª y 10ª sílaba, por lo que le faltaría un acento para ser, ya un Yambo o un Sáfico, espero esa corrección;
un saludo cordial,
edelabarra
 
Estimado David;
encuentro excelentes tus octavas reales,
y solamente puedo observar un verso,
que tiene acento en 4ª y 10ª sílaba, por lo que le faltaría un acento para ser, ya un Yambo o un Sáfico, espero esa corrección;
un saludo cordial,
edelabarra
Gracias Eduardo, pero tengo la duda de si no puede haber endecasílabos con acentos en 4ª y 10ª sílabas, poniendo luego un acento secundario como el siguiente, que cita de ejemplo Baehr en su manual:

Al desempeño de su profecía

Según Baehr, se pone un acento secundario en la sílaba "pro". Lo mismo ocurre, según el maestro Francisco en su análisis del soneto Tengo miedo a perder la maravilla, de Lorca, con el 8º verso: para el gusano de mi sufrimiento. ¿No se podría hacer lo mismo con ese verso, en la 6ª o en la 8ª sílaba?

Aún así, corregiré el verso, pero espero tu respuesta para aclarar esas dudas.

Gracias.
 
Soñaba. Yo soñaba con la aurora
el despertar del alma que dormía
en la quietud profunda, arrolladora,
creyéndose creer que no existía.
¡Pero en mi cuerpo el alma ya no mora!
Se fue perdiendo en un terrible día,
cuando sangraba el Sol en esa tarde
haciendo de sus rayos bello alarde.

Entre los pétalos y las espinas
me dejó en la estacada. Se hubo ido
sin proyectar su sombra en las esquinas,
sin un papel de lágrimas florido
en penumbras de luces matutinas.
Se fue y dejó su cuerpo dolorido
con espejismos de cartón y espuma
atravesando la hechizada bruma.

Y me dejó a si misma en la mañana,
ella (quizás) alegre, y yo arrollado
por este alma que escapóse vana,
y que perdía, habiéndome ganado
sin un decir adiós. Con la ventana
cerrada y con el cuerpo, igual, cerrado;
cayéndose la lluvia en los cristales
y desgarrando el juicio y sus retales.

Así surgió del barro este ser vivo
sin alma y sin razón, perdido entero
y siempre destinado a ser cautivo
de aquélla que perdió en el aguacero.
En el triste momento decisivo
nada tenía ya, siquiera el cuero
que le cubría su dolor interno
para ocultar el fuego de su infierno.

Vagó (vagué) sin rumbo, donde fuera,
vacía la maleta y con el traje,
allí donde el dolor no le siguiera,
¡mas lo llevaba oculto en su bagaje! (13 sílabas)
Ya ha transcurrido el tiempo, y con la espera,
ha llegado a su fin el loco viaje.
(El alma se perdió con las palomas
entre letras y versos por las comas).

Estimado David, aun necesitas revisar ese verso;
por ahora NO APTO;
un saludo ,
edelabarra
 
Mi Enhorauena! ha sido un verdadero placer la lectura, menudo nivel!!
Un saludo cordial! con estrellas y mi reconocimento!
 
Soñaba. Yo soñaba con la aurora
el despertar del alma que dormía
en la quietud profunda, arrolladora,
creyéndose creer que no existía.
¡Pero en mi cuerpo el alma ya no mora!
Se fue perdiendo en un terrible día,
cuando sangraba el Sol en esa tarde
haciendo de sus rayos bello alarde.

Entre los pétalos y las espinas
me dejó en la estacada. Se hubo ido
sin proyectar su sombra en las esquinas,
sin un papel de lágrimas florido
en penumbras de luces matutinas.
Se fue y dejó su cuerpo dolorido
con espejismos de cartón y espuma
atravesando la hechizada bruma.

Y me dejó a si misma en la mañana,
ella (quizás) alegre, y yo arrollado
por este alma que escapóse vana,
y que perdía, habiéndome ganado
sin un decir adiós. Con la ventana
cerrada y con el cuerpo, igual, cerrado;
cayéndose la lluvia en los cristales
y desgarrando el juicio y sus retales.

Así surgió del barro este ser vivo
sin alma y sin razón, perdido entero
y siempre destinado a ser cautivo
de aquélla que perdió en el aguacero.
En el triste momento decisivo
nada tenía ya, siquiera el cuero
que le cubría su dolor interno
para ocultar el fuego de su infierno.

Vagó (vagué) sin rumbo, donde fuera,
vacía la maleta y con el traje,
allí donde el dolor no le siguiera,
¡mas lo llevaba oculto en su bagaje!
Ya ha transcurrido el tiempo, y con la espera,
ha llegado a su fin el loco viaje.
(El alma se perdió con las palomas
entre letras y versos por las comas).

Excelente estimado David;
tu poema, tiene mi APTO;
un saludo cordial,
edelabarra
 

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