MONA lISA
Poeta adicto al portal
Excelsa anfitriona.
¡Escancia tu cava generoso!
y llena con el brillo de su espuma
las sedientas copas de mis ojos.
¡Ensancha el margen de mis sienes!
para que pueda absorber tu lógica
que no quiero perderme
en la sospecha de tu origen.
¡Concédeme el indulto de lo extremo!
y la sabiduría
de tomar la exacta forma del instante,
y porque eres real, eres cierta,
pon de nuevo el matiz
de la cicuta donde corresponda.
Pero... cuando el bostezo
del hastío te denuncie,
no me abandones en el umbral
dorado de la aurora,
si acaso,
cuando mis vencidos huesos
ya no puedan soportar
tus exuberantes formas,
déjame navegando por el mar
sobre la barca negra de sus sombras.
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