DAMAR BOREALIS
Poeta fiel al portal
Era de un llano infierno
una caricia biselada,
era de mis ardores
la frescura anhelada.
Fue de mi cuerpo la otra parte
embono por mis caderas,
con precisión de ingeniería
y esculpió mis deseos
con mármol de saliva.
Comulgamos juntos,
yo con semen
el con aureolas de pezón.
Después
torpe y encandilada
nos sorprendió la madrugada,
era tiempo de escuela,
yo tenia que estar pronto en casa.
Se monto en mi con urgencia,
yo le puse cien besos mas
en su parte mas urgente.
Desde entonces no he vuelto a verlo,
hubiera sido bueno
quedarme con su nombre
pero no atine a saberlo.
una caricia biselada,
era de mis ardores
la frescura anhelada.
Fue de mi cuerpo la otra parte
embono por mis caderas,
con precisión de ingeniería
y esculpió mis deseos
con mármol de saliva.
Comulgamos juntos,
yo con semen
el con aureolas de pezón.
Después
torpe y encandilada
nos sorprendió la madrugada,
era tiempo de escuela,
yo tenia que estar pronto en casa.
Se monto en mi con urgencia,
yo le puse cien besos mas
en su parte mas urgente.
Desde entonces no he vuelto a verlo,
hubiera sido bueno
quedarme con su nombre
pero no atine a saberlo.