PENTAENDECA
La principal caracteristica de esta estructura que expongo se basa en la combinación alternada de pentadecasílabos y endecasílabos.
Algunos compañeros han opinado que es muy dificil esta estructura pero en realidad si la ven bien se basa en: Un heptasílabo seguido de un octasílabo, que son versos de arte menor fáciles y que forman el pentadecasilabo y un endecasílabo con acento en 6a. sílaba.
Pudiendo empezar con unos o con otros y pueden ser serventesios o abrazados la estructura que aqui expongo empieza con pentadecasílabo seguido de endecasílabo cada estrofa es de 4 versos 15 + 11 +15 +11 la siguiente empieza con endecasílabo 11 + 15 + 11 +15 y se van alternando la cabecera de la estrofa sucesivamente.
Esta estructura es igual a la que ya he expuesto en "La mentira" y me parece más fluido y menos cansada, espero sus comentarios estimados amigos.
La principal caracteristica de esta estructura que expongo se basa en la combinación alternada de pentadecasílabos y endecasílabos.
Algunos compañeros han opinado que es muy dificil esta estructura pero en realidad si la ven bien se basa en: Un heptasílabo seguido de un octasílabo, que son versos de arte menor fáciles y que forman el pentadecasilabo y un endecasílabo con acento en 6a. sílaba.
Pudiendo empezar con unos o con otros y pueden ser serventesios o abrazados la estructura que aqui expongo empieza con pentadecasílabo seguido de endecasílabo cada estrofa es de 4 versos 15 + 11 +15 +11 la siguiente empieza con endecasílabo 11 + 15 + 11 +15 y se van alternando la cabecera de la estrofa sucesivamente.
Esta estructura es igual a la que ya he expuesto en "La mentira" y me parece más fluido y menos cansada, espero sus comentarios estimados amigos.
NO ME LLAMEN POETA
No me llamen poeta si en mi corazón deploro…
no tener el calor del mediodía,
ni el flagelo que rasga los horizontes de oro
que exhalan luz de nota en melodía.
La constante oración de los riachuelos,
que en cascadas se estrellan moldeando basta sierra,
ni el ritmo del cometa de chicuelos
que en ondulante rito se va ágil de la tierra.
Envidio de las gárgolas la risa que contra viento
son el dulce silbar del campanario,
que recibe el tañer de campanas del convento,
llamando feligreses al rosario.
No canto natural cual la enramada
cuando el viento la mece provocando dulce risa,
qué le acompaña el ave ahí parada
con presto gorjear revolando a la cornisa.
Adolezco de ser embriagante como un beso
o el dolor que se hunde en el abismo,
no brota mi llorar en un fúnebre deceso,
ni sé reír con gracia o con cinismo.
No me llamen poeta... ¡Os lo imploro!
Que adolezco de mucho si en mi lánguida sapiencia
no he podido besar el gran tesoro,
que da luz al poeta… transformando su conciencia.
No me llamen poeta si en mi corazón deploro…
no tener el calor del mediodía,
ni el flagelo que rasga los horizontes de oro
que exhalan luz de nota en melodía.
La constante oración de los riachuelos,
que en cascadas se estrellan moldeando basta sierra,
ni el ritmo del cometa de chicuelos
que en ondulante rito se va ágil de la tierra.
Envidio de las gárgolas la risa que contra viento
son el dulce silbar del campanario,
que recibe el tañer de campanas del convento,
llamando feligreses al rosario.
No canto natural cual la enramada
cuando el viento la mece provocando dulce risa,
qué le acompaña el ave ahí parada
con presto gorjear revolando a la cornisa.
Adolezco de ser embriagante como un beso
o el dolor que se hunde en el abismo,
no brota mi llorar en un fúnebre deceso,
ni sé reír con gracia o con cinismo.
No me llamen poeta... ¡Os lo imploro!
Que adolezco de mucho si en mi lánguida sapiencia
no he podido besar el gran tesoro,
que da luz al poeta… transformando su conciencia.
Felipe de Jesús Legorreta Levy
Copyright INDAUTOR México
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