LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
REMINISCENCIA
Un filamento acude a la cita de la sordera. Esa...; la única bailarina se ha hecho niebla, más sabe y gira entre alientos líquidos esperando el vuelo de un cometa que regurgite la rotación del mundo entre pestañas de jazmines florecidos. Arcadas de historia, años para un calor de rosetones.
¡Dios se ha distraído!
Mientras, el galvánico susurro del grito juega regando mi cama de sal. Una imagen, un alma perdida me lee un poema de Yan-Ming; caminos de lagos que recogen las pinceladas nocturnas para soñar que un mar de cien flores sacude el temor de despertarme entre notas de un piano seco y abortado.
Triste atrapo el calor, siento que en el chal negro de la isla, yo, ese sencillo hombre, soy un telar de alambres que dura en zozobras de milagros para hundirse en la charca agónica de las conchas. Escucho así sus caracolas en la frontera onírica de un reino olvidado.
(luzyabsenta)
Última edición: