alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
<span style="color:#a52a2a;"><font size="4"><em>[video=youtube;wHUNoUFrh6E]http://www.youtube.com/watch?v=wHUNoUFrh6E[/video]
Cuerpos libres y enfrentados uno al otro, cada movimiento es la muestra de lo que los mismos quieren contar, brazos elevándose, manos se extienden alcanzando las pieles, el contacto se avecina, la gloria llega, los cuerpos se funden entre sí y la calidez se torna única.
Un rayo de luna por el ventanal ilumina dando sombras a siluetas que de a poco ejercitan sus movimientos, calida brisa bambolea las cortinas provocando escalofríos, nuestros roces dan tibieza, la espera termina cuando las bocas estallan en un beso y los ojos se cierran en un sólo parpadeo, entregándose al viaje de pasión del cual es imposible retroceder.
Me entrego a tus instintos dejándome llevar por esa magia de tus palabras, dulces frases distorsionadas por la distancia hoy son tenaces y claras.
Posada sobre ti, ya despojados de prendas, piel con piel, recorres mi cuello con tus manos, tus labios suaves succionando centímetros de mí, dejo caer mi cabeza sobre tus hombros, mordiéndolos suavemente, arqueando mi espalda, un gemido pausado de ambos nos indica que el gozo está entre nosotros, tú te sientes dueño de mí, yo siento ser el fiel cordero de tu rebaño.
Movimientos nos acompañan dejándonos ser libres permitiendo demostrar cuanto nos hemos pensado, soñado, deseado.
Insólitamente pasamos a ser dos en uno mismo, mientras que las manos continúan reconociendo todo aquello que hemos contado alguna vez .
Quedando extasiados, satisfechos, incrédulos ante este momento, admirados de habernos tenido y disfrutado.
Momentos que a lo lejos hemos imaginado, distancias que el alma no conoce, porque son físicas, internamente en los pensamientos no estamos tan lejos.
Cuerpos libres y enfrentados uno al otro, cada movimiento es la muestra de lo que los mismos quieren contar, brazos elevándose, manos se extienden alcanzando las pieles, el contacto se avecina, la gloria llega, los cuerpos se funden entre sí y la calidez se torna única.
Un rayo de luna por el ventanal ilumina dando sombras a siluetas que de a poco ejercitan sus movimientos, calida brisa bambolea las cortinas provocando escalofríos, nuestros roces dan tibieza, la espera termina cuando las bocas estallan en un beso y los ojos se cierran en un sólo parpadeo, entregándose al viaje de pasión del cual es imposible retroceder.
Me entrego a tus instintos dejándome llevar por esa magia de tus palabras, dulces frases distorsionadas por la distancia hoy son tenaces y claras.
Posada sobre ti, ya despojados de prendas, piel con piel, recorres mi cuello con tus manos, tus labios suaves succionando centímetros de mí, dejo caer mi cabeza sobre tus hombros, mordiéndolos suavemente, arqueando mi espalda, un gemido pausado de ambos nos indica que el gozo está entre nosotros, tú te sientes dueño de mí, yo siento ser el fiel cordero de tu rebaño.
Movimientos nos acompañan dejándonos ser libres permitiendo demostrar cuanto nos hemos pensado, soñado, deseado.
Insólitamente pasamos a ser dos en uno mismo, mientras que las manos continúan reconociendo todo aquello que hemos contado alguna vez .
Quedando extasiados, satisfechos, incrédulos ante este momento, admirados de habernos tenido y disfrutado.
Momentos que a lo lejos hemos imaginado, distancias que el alma no conoce, porque son físicas, internamente en los pensamientos no estamos tan lejos.
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