Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
El villano.
La Angustia sonaba en las cuerdas de un violín. Era como un torrente que jamás se cansaba de ser. De una belleza capaz de transmutar una emoción hasta convertirla en placer. Y la angustia emergía poseyendo cada sentido, hasta lograr que su secuencia se marcara en cada movimiento. Un sonido que siempre estallaba y le hacía cerrar los ojos, sin importar nada más que esa necesidad.
-Eres un villano- Le dijo, ella. -El mundo arde allá afuera y tú sigues tocando. ¿qué te pasa? estas acompañando al drama- y sus ojos grandes y castaños se humedecían con las lágrima.
Él no puedo evitarlo, y una sonrisa le nació a sus labios al mismo tiempo que los ojos gobernaban la tristeza. acompañando al drama y entonces sonrió de veras. Sabía que era un error. No quería lastimarla. Lo que deseaba con toda su alma, era ser el mejor mentiroso del mundo y decirle que todo estaría bien. Aquella sonrisa no desapareció, se hizo más profunda y ella quiso borrarla con una cachetada. -Sí, si soy un villano, pero uno que te quiere-
Una vez
Una vez, alguien pregunto. ¿Cómo es que esto del violín surgió?
El pensó, porque ella me llamo villano y porque yo no pude contarle mentiras. Solo lo pensó.
En cambio dijo Es una forma de contar las cosas-
Se enamoro
¿Es que nunca te has enamorado? Le dijo una anciana, que compartía el oficio de perderse en la música.
-No.- le dijo sin abrir los ojos, mientras seguía tocando el violín y una lagrima amenazaba.