Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Este poema es un pequeño guiño a un compañero,
Luis, ¡va por ti!
En tierras escocesas, entre lagos
de leyendas arcaicas y llanuras
regadas con la sangre del Estuardo
los señores convierten en reclutas
a los pobres pastores sojuzgados
que mueren en zamarras que no escudan.
Ignorando la ley del soberano
que del hoyo te hacía sepultura
los plebeyos transforman todo el campo
de batalla en un juego que rasura
a la nobleza zángana en trabajo
con el pueblo que grita un ¡aleluya!
En los dieciocho están así enmarcados
de diseño distinto sus hechuras
el terreno donde hoy motorizados
no se distingue príncipe en altura
mas sí por la destreza de sus palos
que eleva su pecunio hasta la luna.
Del césped hacen calles y entramados
de estacas blancas, ¡diestra singladura!
meter la pelotita en sus cercados
que fuera de los límites puntúa
aunque roces la esfera con hierbajos
pues cada toque resta en una suma...
...y en suma, te confieso que me canso,
que no le encuentro gracia yo ninguna,
golpe va, golpe viene, verdes prados...
y ese silencio tenso que me abruma.
Aunque la historia tenga sus encantos
el golf es, "¡una bola que triangula!"
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