megaromance
Poeta fiel al portal
¿Quién podría amar algo que no le es beneficioso, y por el cual se tiene que sacrificar?
Hay muchos oportunistas que sólo quieren una jodida oportunidad para aliviar sus vidas, y emprender hacia los excesos. Quizás hasta podrías ser traicionado por tu propia estirpe, si algo mejor le viene para que nunca más vuelva a arrastrarse.
¿Quién se siente profundamente religioso para perdonar una blasfemia contra los santos, un acto revolucionario, o algo menos que una bofetada?
Sólo sabemos que ninguno ha podido parar los atropellos de los poderosos de este mundo con paz y amor; ni el mismo Jesús
¿Quién se siente tan miserable con las cosas malas que pasan, que quiere cambiar su vida para bien y la vida de los demás?
Tantos se sienten miserables, despreciables, y huérfanos, pero no por las cosas malas, sino más bien porque no tienen todo lo que quisieran tener, y porque así se sienten excluidos de algo que codician tanto, que es una tarea dura dejar ese tipo de obsesión.
¿Quién podría perdonarte cada día la misma cosa, si dices que no lo volverás a hacer, aunque por tu mente está pasando el mismo deseo otra vez?
Nadie puede jugar a ser dios, y nadie puede creerse con las facultades para perdonar, y quitar demonios. Los curas, monjes, y todos aquellos que se disfrazan no deberían ser tomados en serio sabiendo que viven en abundancia materialista y por lo que luchaban se olvido en la teoría más que nada.
¿Quién al juntarse con alguien sabe que algún día se separaran, si al poco tiempo se están sacando los ojos, por las cosas que antes compartían?
La deseabas tanto físicamente que nunca la pudiste conocer de verdad; ni siquiera sabias sus gustos. Pronto te rendiste de tantos disgustos.
Así es la vida, quien puede prometer en alguna cosa que nunca antes haya hecho ni sentido. Quizás menos hayan sabido que la tarea de la vida, y el amor es más dura, que el estudio, la profesión, y cualquier trabajo, que por supuesto se pueden superar siempre y cuando se gocen en una vida a la par fruto del amor
Hay muchos oportunistas que sólo quieren una jodida oportunidad para aliviar sus vidas, y emprender hacia los excesos. Quizás hasta podrías ser traicionado por tu propia estirpe, si algo mejor le viene para que nunca más vuelva a arrastrarse.
¿Quién se siente profundamente religioso para perdonar una blasfemia contra los santos, un acto revolucionario, o algo menos que una bofetada?
Sólo sabemos que ninguno ha podido parar los atropellos de los poderosos de este mundo con paz y amor; ni el mismo Jesús
¿Quién se siente tan miserable con las cosas malas que pasan, que quiere cambiar su vida para bien y la vida de los demás?
Tantos se sienten miserables, despreciables, y huérfanos, pero no por las cosas malas, sino más bien porque no tienen todo lo que quisieran tener, y porque así se sienten excluidos de algo que codician tanto, que es una tarea dura dejar ese tipo de obsesión.
¿Quién podría perdonarte cada día la misma cosa, si dices que no lo volverás a hacer, aunque por tu mente está pasando el mismo deseo otra vez?
Nadie puede jugar a ser dios, y nadie puede creerse con las facultades para perdonar, y quitar demonios. Los curas, monjes, y todos aquellos que se disfrazan no deberían ser tomados en serio sabiendo que viven en abundancia materialista y por lo que luchaban se olvido en la teoría más que nada.
¿Quién al juntarse con alguien sabe que algún día se separaran, si al poco tiempo se están sacando los ojos, por las cosas que antes compartían?
La deseabas tanto físicamente que nunca la pudiste conocer de verdad; ni siquiera sabias sus gustos. Pronto te rendiste de tantos disgustos.
Así es la vida, quien puede prometer en alguna cosa que nunca antes haya hecho ni sentido. Quizás menos hayan sabido que la tarea de la vida, y el amor es más dura, que el estudio, la profesión, y cualquier trabajo, que por supuesto se pueden superar siempre y cuando se gocen en una vida a la par fruto del amor