Ha dicho basta, pero siempre que oigo su orgasmo, se remonta en mí la edad verde y la edad "cerebro retorcido". El espacio dice: la armonia te viste con frases unicas, no le tengas miedo a lo que digo, no hay principio, hay dia a dia, hay piel a piel.
A gritos pedía verdad y solo recibió árboles complices del fin de los días; al fondo en simple paciencia aguardan las viudas su racion de sobredosis: una patada a las ganas de ser princesas resucitadas con besos.
El desvario es nada más un aderezo a tu ensalada verbal: arañas se educan en el arte de enredar y matar, pero no esta vez, no este caso.
Es cómplice en las fechorias, y luego hacen el amor, y nadie lo sabe, eso es lo excitante.
Me tomo unos breves respiros, de esos hondos, de ésos que dicen son buenos para resucitar las neuronas, Espero a que se presente el síntoma propio de una oxigenación de excelencia, es necesario después de atravesar el umbral del tiempo y de acumular tantos detalles de las miradas. Entonces recuerdo lo que dice la voz popular, "eso de que la juventud es eterna". De verdad que sí lo es, lo sé porque he charlado con personajes con muchos años a cuestas: la mente, la prodigiosa mente suele mantenerse despierta hasta el último instante, resguardando el alma que la mente creó y formó para hacer al individuo único y especial. Ellos dicen que "éso" permanece atento hasta el último instante. Si no fuera por los achaques, los calambres en los pies y algunos olvidos que parecen involuntarios, la maravillosa juventud eterna sería algo más que actitud: una realidad física y mental incuestionable.
Pero todo esto viene a cuento porque cuando acudo a leer y me encuentro a Brianbecerra, sé que debo leer por frases encriptadas. Esas huellas que deja en sus relatos para decir lo que no quiere decir tan literalmente. "Malvado Brian" -me digo-. Pero no lo digo de mala fe, es más, confieso que me encanta ese tipo de lectura. Por eso disfrutaba leyendo a Mustaine Reloaded q.e.p.d, y disfruto leyendo a EL BOSCO, a ORFELIUNO. Letras que me mandan al sillón con ideas que hay que digerir lenta y plácidamente y que no merecen, como reconocimiento a sus talentos, comentarios tan a la ligera. Y para leer a Brian, tengo mis métodos: Primero leer, luego, imaginar qué anduvo dando vueltas en su pensamiento que pueda desencriptarlo con algunos datos que tiene por ahí guardado el mío, de esa época, de los 15 a los 20 años.
Leo e interpreto. No sé si con éxito. La palabra, como la música y otras artes, parten de la mente del que la crea, y vuelan con libertad. La miramos y la interpretamos con nuestra mente humana, y ya está: algo de ella tiene que ver con nosotros, algo de ella se vuelve nuestra. Quizá ése: "nuestra" esté muy lejos de la intención del creador pero así es el proceso de la comunicación, pasos entre veredas que intentan las cercanías.
Saludos amigo. Gracias por la invitación a escudriñar.