Te quitaría por un minuto los cálculos, las probabilidades,
los planes, las posibles consecuencias
dejaría entre paréntesis a toda duda
por más justificada que sea.
Detendría el tiempo en tu mirada,
y me acercaría despacio,
con el sólo propósito de que mires
mas allá de los ojos,
y encuentres a ese niño que espera,
en la orilla de mis ganas,
con los pies mojados y con frío,
a que le seques con tu mano la cara,
a que lo saques con un beso
del olvido.
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