moy
Poeta recién llegado
Sonreír...
Blanca luz que los ojos anhelan,
inquietudes, delirios y mañanas abstractas,
luz inextinguible que tus labios llevan,
lucero de huellas que rompe distancias.
Blancas flores que al cielo se elevan
sin vanas intenciones, sin egoístas ansias
solo un rezo infantil a las noches, ¡Que vuelvan!
Tu risa, inevitable perfume de dalias.
Sonreír, único derecho que envidian
las flores en su vida de falacias,
no obstante nunca olvidan
adornar tu preciosa risa de fragancias.
Sonreír… luz que los ojos anhelan,
luz inextinguible que tus labios llevan.
Blanca luz que los ojos anhelan,
inquietudes, delirios y mañanas abstractas,
luz inextinguible que tus labios llevan,
lucero de huellas que rompe distancias.
Blancas flores que al cielo se elevan
sin vanas intenciones, sin egoístas ansias
solo un rezo infantil a las noches, ¡Que vuelvan!
Tu risa, inevitable perfume de dalias.
Sonreír, único derecho que envidian
las flores en su vida de falacias,
no obstante nunca olvidan
adornar tu preciosa risa de fragancias.
Sonreír… luz que los ojos anhelan,
luz inextinguible que tus labios llevan.