nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
La señora de la casa buscaba a su marido, pues cuando lo buscaba, nunca lo encontraba.
Entró en la cocina y lo sorprendió con la criada que no dudando ni un momento ésta le dijo: -¿Qué hace usted aquí?, este no es su sitio de amasar pan
Rigoberta, se sorprendió de las palabras de la criada. Le comentó ¡La que no tiene que amasar nada en esta casa eres tú!, y menos con mi marido. ¡Leopoldo! ¡Qué haces? Y éste le contestó: -Querida mía, estoy amasando este bollito calentito con mis manos, para poder comérmelo como cada noche jejejeje.
Rigoberta se quedó patidifusa, sin saber que decir en el momento. Cuando reaccionó dijo:
- ¿No sabes que es mi hermana?, a lo que Leopoldo le contestó: -Sí, lo sé pero no importa, al tener tu misma sangre, da igual amasar a una que a la otra, porque de igual manera, todo queda en casa ¿No te parece querida mía...?.