elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Qué ironía, siempre te vi pasar
pero nunca te detuve,
te ignore, te desprecie,
definitivamente no tenias cabida en mi vida.
Hoy tocas a mi puerta me niego a atenderte
pero insistes, un frío recorre mi ser,
lágrimas bajan por mi rostro
pero permaneces ahí en la puerta.
No te mueves,
pasan horas
y me niego a abrirte,
mi orgullo no me deja hablarte
pero sé que estas ahí esperando
por fin me doy cuenta
que vienes a ser parte de mi vida
y no se por cuánto tiempo.
Abro la puerta,
ahí estas me miras con ternura,
me tiendes la mano,
me secas las lágrimas
tengo que aceptarte.
Soledad ya estás aquí,
ya nada te detiene,
llegaste y serás mi compañera,
!Bienvenida seas!
El Alma de un poeta se desvela en cada verso
He venido a hacerte compañía. La soledad...Uffff, pero cuántas veces nos sentimos solos sin estarlo, y otras veces, sin embargo estando completamente solos aunque sea en un gran espacio, nos sentimos perfectamente y muy bien acompañados. De vez en cuando está muy bien, pero no la dejes demasiado tiempo contigo. Un abrazo.