De niños (dedicado a Ludmila)

pablo7972

Poeta que considera el portal su segunda casa
El tiempo nos hace más fuertes, más decididos, para al fin seguir siendo las mismas cenizas que el viento arrastra. Sin embargo, nos damos menos cuenta de ello, quizá porque somos más ufanos y egoístas de nuestro destino y existencia, de la edad que protegemos como muestra de una veteranía que tantas veces nos sigue engañando.

Al menos, cuando niños, sabíamos de nuestras infinitas y máximas limitaciones, de nuestras incapacidades para enfrentarnos o igualarnos a un mundo adulto en que la verdad de otros siempre prevalecía sobre la de un crío. Creemos que elegimos, pero nos seguimos equivocando tanto o más, el color de los ojos nos elige a nosotros, la rebeldía ya no aparece ni por asomo; vagones de un tren sin rumbo, muchos más en la fila hacia un destino incierto mientras grupos de miradas infantiles, algunas ya núbiles pero todavía suficientemente infantes, observan cómo esa locomotora conduce a tantos rehenes a su satisfacción, donde la infelicidad les puebla.

Ellos no saben, no conocen; dudan, no eligen, son elegidos y maniatados por progenitores y esclusas de la sociedad a la que pertenecen, al menos saben que sus manos serán prontamente atadas a la hilera y gimen por su rebeldía.

Cuando vuelva a ser niño recordaré mi futuro y las palabras que dejé escritas en él; dolencias sin tipificar, espíritu que se pierde en los prolegómenos de una nostalgia errada y errática, y evitaré aprehender, como infante, los manojos de normas que mellaron de ribetes los ríos azules desbocados de mis muñecas. Desataré entonces de su mano el látigo que pende, pronto a devolver al polvo del que llegaron aquellos enormes cristalinos absortos, vívidos aún en una foto.

Yo te redimiré.
 
Última edición:
Es conmovedor lo que escribes,somos hechura de una sociedad condicionada,encargada de matar nuestras fantasias infantiles y enseÑarnos a ver las cosas sin magia.es entonces cuando la amargura se apodera del ser.felicitaciones y un aplauso por tan noble pensamiento.
 
Ay! mi querido Pablo, como me dueles. Creo que en este espacio, habemos muchos niños que no elegimos tener las vidas que tuvimos,
sin embargo, sabes lo que pienso al respecto.
Ya no somos niños,
y podemos voltear la hoja, aunque a veces pudieramos seguir atados, como ese temor que se le tien a las arañas. cuando pequeños, si no lo tratas serás adulto y luego viejo, y seguirás con el mismo temor.

igualito son los otros miedos que se van a cumulando.

mi niño, la poesia te redime de esas cadenas....sigue escribiendo. besos
 
Última edición:
El tiempo nos hace más fuertes, más decididos, para al fin seguir siendo las mismas cenizas que el viento arrastra. Sin embargo, nos damos menos cuenta de ello, quizá porque somos más ufanos y egoístas de nuestro destino y existencia, de la edad que protegemos como muestra de una veteranía que tantas veces nos sigue engañando.

Al menos, cuando niños, sabíamos de nuestras infinitas y máximas limitaciones, de nuestras incapacidades para enfrentarnos o igualarnos a un mundo adulto en que la verdad de otros siempre prevalecía sobre la de un crío. Creemos que elegimos, pero nos seguimos equivocando tanto o más, el color de los ojos nos elige a nosotros, la rebeldía ya no aparece ni por asomo; vagones de un tren sin rumbo, muchos más en la fila hacia un destino incierto mientras grupos de miradas infantiles, algunas ya núbiles pero todavía suficientemente infantes, observan cómo esa locomotora conduce a tantos rehenes a su satisfacción, donde la infelicidad les puebla.

Ellos no saben, no conocen; dudan, no eligen, son elegidos y maniatados por progenitores y esclusas de la sociedad a la que pertenecen, al menos saben que sus manos serán prontamente atadas a la hilera y gimen por su rebeldía.

Cuando vuelva a ser niño recordaré mi futuro y las palabras que dejé escritas en él; dolencias sin tipificar, espíritu que se pierde en los prolegómenos de una nostalgia errada y errática, y evitaré aprehender, como infante, los manojos de normas que mellaron de ribetes los ríos azules desbocados de mis muñecas. Desataré entonces de su mano el látigo que pende, pronto a devolver al polvo del que llegaron aquellos enormes cristalinos absortos, vívidos aún en una foto.

Yo te redimiré.







Es un texto con muy buenas imágenes, unas marginadas y otras más compactas, es una prosa muy fluida e interesante por el corte existencial que le imprimes, es un devenir en reminiscencias, saludos, agradable esta dedicatoria a mi psicóloga favorita, saludos, que pases bien y chispas estelares a tu pluma----

 
Cómo quisiera... recordar mis manos y mis pies, tal vez mis ojos, mi tambor de hojalata...

[video=youtube;JjoLEXz8FkU]http://www.youtube.com/watch?v=JjoLEXz8FkU[/video]
 
[h=2]Yo no sé escribir comentarios tan bellos y tan profundos, por eso te respondo con otro poema, gracias.

Para ese niño...[/h]
Más allá del amor
más allá de tu llanto,
(de seguro ni recuerdas que has llorado…)
Más allá del placebo de tu engaño
del almíbar desteñido por lo amargo…
más allá del combustible que no sirve
para empujar el abasto de gritos sedientos,
para acallar las manos anónimas
que dejaron su impronta en la carne
descuajada de néctar y simiente,
que tampoco calma la fisura
de recuerdos que chorrean
de sabor inadecuado.
Por los gestos de un niño
que intenta dar cuerda a un reloj
que está atrasado…
vencido de las horas y deshoras
de un falso recuerdo en el contacto,
con la furia de un jirón de su inocencia,
y la almohada empapada de reclamos
que murieron de un amor tan precavido,
que olvidaron que fuiste alguna vez un héroe…
por eso…por todo eso…
yo te quiero demasiado…​
 
Unas letras conmovedoras mi querido amigo Pablo, como tu bien sabes dejar en tan bellas letras, una dedicatoria con todo su arte llena de sentimientos, siempre se recordará parte de esa infancia, en caso para bien y otros para mal, pero seguirá siendo siempre una etapa de la vida que marque el camino hacia adelante, ahora no somos tan niños por lo tanto, hay que pasar página con esos recuerdos que se llevarán en el corazón. Bueno, ya no sé si me he liado, en fin, me ha gustado mucho, seguro que a nuestra amiga Ludmila le llegaran estas letras tan sentidas.
Todas las estrellas para que sigan iluminando tus inspiraciones, y más no puedo pero lo mereces.
Un abrazo y un beso de tu amiga Tere, y además sé que te llegarán.
 
Es conmovedor lo que escribes,somos hechura de una sociedad condicionada,encargada de matar nuestras fantasias infantiles y enseÑarnos a ver las cosas sin magia.es entonces cuando la amargura se apodera del ser.felicitaciones y un aplauso por tan noble pensamiento.

Gracias, pescador, me hago eco de tus palabras. Sinceras felicitaciones por tu buen comentario. Un abrazo
 
El tiempo nos hace más fuertes, más decididos, para al fin seguir siendo las mismas cenizas que el viento arrastra. Sin embargo, nos damos menos cuenta de ello, quizá porque somos más ufanos y egoístas de nuestro destino y existencia, de la edad que protegemos como muestra de una veteranía que tantas veces nos sigue engañando.

Al menos, cuando niños, sabíamos de nuestras infinitas y máximas limitaciones, de nuestras incapacidades para enfrentarnos o igualarnos a un mundo adulto en que la verdad de otros siempre prevalecía sobre la de un crío. Creemos que elegimos, pero nos seguimos equivocando tanto o más, el color de los ojos nos elige a nosotros, la rebeldía ya no aparece ni por asomo; vagones de un tren sin rumbo, muchos más en la fila hacia un destino incierto mientras grupos de miradas infantiles, algunas ya núbiles pero todavía suficientemente infantes, observan cómo esa locomotora conduce a tantos rehenes a su satisfacción, donde la infelicidad les puebla.

Ellos no saben, no conocen; dudan, no eligen, son elegidos y maniatados por progenitores y esclusas de la sociedad a la que pertenecen, al menos saben que sus manos serán prontamente atadas a la hilera y gimen por su rebeldía.

Cuando vuelva a ser niño recordaré mi futuro y las palabras que dejé escritas en él; dolencias sin tipificar, espíritu que se pierde en los prolegómenos de una nostalgia errada y errática, y evitaré aprehender, como infante, los manojos de normas que mellaron de ribetes los ríos azules desbocados de mis muñecas. Desataré entonces de su mano el látigo que pende, pronto a devolver al polvo del que llegaron aquellos enormes cristalinos absortos, vívidos aún en una foto.

Yo te redimiré.




Hola, lo primero un beso muy grande para Ludmila, porque cuando alguien nos inspira es sin duda porque se lo merece.
Siempre tienes las palabras perfectas, por eso y por otras cosas te adoro, y un día te dije que serías perfecto cuando te convirtiera en mujer con mi varita mágica, pero no eres perfecto así, bueno no casi, casi, pero falta muy poquito. Así, está bien. Los seres humanos, nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos. Y cada cierto tiempo, pero escasas veces, alguno de esos seres se convierten en alguien como tú, sí porque al nacer vino ese hada madrina a hacerlo especial. En ocasiones no me gusta nada de lo que tengo a mi alrededor, y no estoy de acuerdo con cosas que pasan en la vida en general, pero me merezco un castigo cuando digo que no tengo demasiado suerte, voy a empezar a dejar de decirlo.Porque entre otras cosas geniales que me han pasado, una de ellas ha sido conocerte a ti, y que formes parte de mi vida. Y a ti, mi amigo del alma, te digo que te quiero a rabiar. Un abrazo genio.

Latoñi, tojunto
 
Muy lindas palabras dejas Pablo ....llena de imagenes a esa alma de nilos ...que muchos vivimos y viviran sin elegir ....

Mis cariños
 
Ay! mi querido Pablo, como me dueles. Creo que en este espacio, habemos muchos niños que no elegimos tener las vidas que tuvimos,
sin embargo, sabes lo que pienso al respecto.
Ya no somos niños,
y podemos voltear la hoja, aunque a veces pudieramos seguir atados, como ese temor que se le tien a las arañas. cuando pequeños, si no lo tratas serás adulto y luego viejo, y seguirás con el mismo temor.

igualito son los otros miedos que se van a cumulando.

mi niño, la poesia te redime de esas cadenas....sigue escribiendo. besos

Me guardo tus consejitos en un bolsillo bien a resguardo de olvidos. Abrazos y un beso casi sabatino, mi niña dulce.
 
Es un texto con muy buenas imágenes, unas marginadas y otras más compactas, es una prosa muy fluida e interesante por el corte existencial que le imprimes, es un devenir en reminiscencias, saludos, agradable esta dedicatoria a mi psicóloga favorita, saludos, que pases bien y chispas estelares a tu pluma----


Gracias, Darwinsin, tienes toda la razón, ampliamente existencial, no se cuenta historia más que interioridades y perspectivas, reminiscencias todas, desde luego. Tu comentario siempre es a tener en cuenta. Abrazos
 
Yo no sé escribir comentarios tan bellos y tan profundos, por eso te respondo con otro poema, gracias.

Para ese niño...


Más allá del amor
más allá de tu llanto,
(de seguro ni recuerdas que has llorado…)
Más allá del placebo de tu engaño
del almíbar desteñido por lo amargo…
más allá del combustible que no sirve
para empujar el abasto de gritos sedientos,
para acallar las manos anónimas
que dejaron su impronta en la carne
descuajada de néctar y simiente,
que tampoco calma la fisura
de recuerdos que chorrean
de sabor inadecuado.
Por los gestos de un niño
que intenta dar cuerda a un reloj
que está atrasado…
vencido de las horas y deshoras
de un falso recuerdo en el contacto,
con la furia de un jirón de su inocencia,
y la almohada empapada de reclamos
que murieron de un amor tan precavido,
que olvidaron que fuiste alguna vez un héroe…
por eso…por todo eso…
yo te quiero demasiado…​

Inmensamente agradecido por tu forma de tentarme a publicar este comentario, un poco más ampliado aquí, a aquél poema tuyo. ¡Cómo ha ido derivando desde tu pensamiento inicial! Así somos, Ludmila. Abrazos y gracias por tu rep. Te debía algo así por tu interés mostrado. Más abrazos
 
Unas letras conmovedoras mi querido amigo Pablo, como tu bien sabes dejar en tan bellas letras, una dedicatoria con todo su arte llena de sentimientos, siempre se recordará parte de esa infancia, en caso para bien y otros para mal, pero seguirá siendo siempre una etapa de la vida que marque el camino hacia adelante, ahora no somos tan niños por lo tanto, hay que pasar página con esos recuerdos que se llevarán en el corazón. Bueno, ya no sé si me he liado, en fin, me ha gustado mucho, seguro que a nuestra amiga Ludmila le llegaran estas letras tan sentidas.
Todas las estrellas para que sigan iluminando tus inspiraciones, y más no puedo pero lo mereces.
Un abrazo y un beso de tu amiga Tere, y además sé que te llegarán.

No te has liado nada, la verdad es que das en la diana. Los recuerdos sirven para mucho, sobre todo, pàra recordarlos. No deberían ocupar sitio ninguno. Abrazos y un beso.
 
Hola, lo primero un beso muy grande para Ludmila, porque cuando alguien nos inspira es sin duda porque se lo merece.
Siempre tienes las palabras perfectas, por eso y por otras cosas te adoro, y un día te dije que serías perfecto cuando te convirtiera en mujer con mi varita mágica, pero no eres perfecto así, bueno no casi, casi, pero falta muy poquito. Así, está bien. Los seres humanos, nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos. Y cada cierto tiempo, pero escasas veces, alguno de esos seres se convierten en alguien como tú, sí porque al nacer vino ese hada madrina a hacerlo especial. En ocasiones no me gusta nada de lo que tengo a mi alrededor, y no estoy de acuerdo con cosas que pasan en la vida en general, pero me merezco un castigo cuando digo que no tengo demasiado suerte, voy a empezar a dejar de decirlo.Porque entre otras cosas geniales que me han pasado, una de ellas ha sido conocerte a ti, y que formes parte de mi vida. Y a ti, mi amigo del alma, te digo que te quiero a rabiar. Un abrazo genio.

Latoñi, tojunto

Como en otras ocasiones, me dejas sin palabras. Total, lo dijiste todo tú ya. Abrazos y un beso
 
El tiempo nos hace más fuertes, más decididos, para al fin seguir siendo las mismas cenizas que el viento arrastra. Sin embargo, nos damos menos cuenta de ello, quizá porque somos más ufanos y egoístas de nuestro destino y existencia, de la edad que protegemos como muestra de una veteranía que tantas veces nos sigue engañando.

Al menos, cuando niños, sabíamos de nuestras infinitas y máximas limitaciones, de nuestras incapacidades para enfrentarnos o igualarnos a un mundo adulto en que la verdad de otros siempre prevalecía sobre la de un crío. Creemos que elegimos, pero nos seguimos equivocando tanto o más, el color de los ojos nos elige a nosotros, la rebeldía ya no aparece ni por asomo; vagones de un tren sin rumbo, muchos más en la fila hacia un destino incierto mientras grupos de miradas infantiles, algunas ya núbiles pero todavía suficientemente infantes, observan cómo esa locomotora conduce a tantos rehenes a su satisfacción, donde la infelicidad les puebla.

Ellos no saben, no conocen; dudan, no eligen, son elegidos y maniatados por progenitores y esclusas de la sociedad a la que pertenecen, al menos saben que sus manos serán prontamente atadas a la hilera y gimen por su rebeldía.

Cuando vuelva a ser niño recordaré mi futuro y las palabras que dejé escritas en él; dolencias sin tipificar, espíritu que se pierde en los prolegómenos de una nostalgia errada y errática, y evitaré aprehender, como infante, los manojos de normas que mellaron de ribetes los ríos azules desbocados de mis muñecas. Desataré entonces de su mano el látigo que pende, pronto a devolver al polvo del que llegaron aquellos enormes cristalinos absortos, vívidos aún en una foto.

Yo te redimiré.

Me ha encantado leerte, donde las imágenes reposan con mucha dulzura,
dejando un susurro de sosgiego, todo lo que transmites aquí.
Un placer haber pasado, un beso.
 
Me ha encantado leerte, donde las imágenes reposan con mucha dulzura,
dejando un susurro de sosgiego, todo lo que transmites aquí.
Un placer haber pasado, un beso.

Gracias, amiga grancanaria, yo lo leo y siento algo de todo, sosiego pero también todo lo contrario, jeje. Abrazos
 

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