Horas negras

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay horas cuando el papel higiénico es el dios de la casa,
madrugadas en charcos, segmentadas
por la misma razón que hace que las lágrimas
sean un principio del olvido.
Uno se abriga con sus deudas y recorre las calles del paro
porque uno prefiere no llorar para no malherir el agua,
uno va siguiendo las bolsas plásticas llevadas por el viento
a estallar en los grafitos que advierten una revolución cancelada.
La cegadora voz de los mendigos, la que nos obliga tener siempre puestas
las gafas de la indiferencia, la que advierte
que los guantes de la cordura están hechos con la piel revolcada del erizo.
Recogiendo las pertenencias de ese siglo trovador de ocasos.
¿Quien puso en el vientre de las madres tanta impotencia?
El tiempo se hizo esclavo de los antónimos de la vida.
El tiempo ha vuelto ser negro
como un árbol quemado por el fuego
que sirve para camuflar los cuervos.
 
Encuentro esa tristeza...que se hace grande en las cosas sencillas de la vida....ese pasar del tiempo rutinario donde la velocidad de las cosas no encajan...pero que tú con tu genialidad las traes a esta bella poesía y lo haces arte....siempre exquisito tu trabajo. Un abrazote!
 
Horas negras que se posan en las esperanzas de los más desvalidos. Y en su transitar se hacen eternas, cuando el alma fija los deseos en hojas secas y en silencios de indiferencia transita la vida del ser humano, Un mundo indiferente, lleno de amargura y dolor. Sentidas letras querido amigo. Abrazos...
 
Hay momentos en la vida que nos sobrepasan, hay horas que parecen detenerse y agigantarse alrededor nuestro y tenemos que sobrellevarlas lo mejor posible. Esas horas negras un día se las llevará el viento.. seguro. Hermoso poema a pesar de la tristeza que transmite. Todas mis estrellas para ti. Un fuerte abrazo.
 
Hay horas cuando el papel higiénico es el dios de la casa,
madrugadas en charcos, segmentadas
por la misma razón que hace que las lágrimas
sean un principio del olvido.
Uno se abriga con sus deudas y recorre las calles del paro
porque uno prefiere no llorar para no malherir el agua,
uno va siguiendo las bolsas plásticas llevadas por el viento
a estallar en los grafitos que advierten una revolución cancelada.
La cegadora voz de los mendigos, la que nos obliga tener siempre puestas
las gafas de la indiferencia, la que advierte
que los guantes de la cordura están hechos con la piel revolcada del erizo.
Recogiendo las pertenencias de ese siglo trovador de ocasos.
¿Quien puso en el vientre de las madres tanta impotencia?
El tiempo se hizo esclavo de los antónimos de la vida.
El tiempo ha vuelto ser negro
como un árbol quemado por el fuego
que sirve para camuflar los cuervos.

Prisionero inocente
Advierto en tus letras esas horas negras cuando en tus letras
el dolor de la indiferencia ante las cosas absurdas y dolidas
de la vida te tocan...esas horas en las que el llanto del alma
se vuelca en poesía y siente la impotencia...el tiempo oscuro...
Felicitaciones, y estrellas en tu cielo.
Un abrazo del tamaño de mis alas.
Ana
 
Hay horas cuando el papel higiénico es el dios de la casa,
madrugadas en charcos, segmentadas
por la misma razón que hace que las lágrimas
sean un principio del olvido.
Uno se abriga con sus deudas y recorre las calles del paro
porque uno prefiere no llorar para no malherir el agua,
uno va siguiendo las bolsas plásticas llevadas por el viento
a estallar en los grafitos que advierten una revolución cancelada.
La cegadora voz de los mendigos, la que nos obliga tener siempre puestas
las gafas de la indiferencia, la que advierte
que los guantes de la cordura están hechos con la piel revolcada del erizo.
Recogiendo las pertenencias de ese siglo trovador de ocasos.
¿Quien puso en el vientre de las madres tanta impotencia?
El tiempo se hizo esclavo de los antónimos de la vida.
El tiempo ha vuelto ser negro
como un árbol quemado por el fuego
que sirve para camuflar los cuervos.

Me parece que plasma la melancolía de las horas que nos abruman, es cierto... Es un excelente poema prisionero, llega a los huesos.
Felicitaciones y estrellitas.
 
Mi niño descubro un canto diferente en tus versos,
disfruto leerte querido amigo en todos los colores,
gracias por entregar tu creatividad y permitirme navegar tu poesía,
estrellitas de mis mares y bendiciones.
 
Estamos viviendo tiempos muy complicados en los que vidas estructuradas se derrumban como castillos de naipes ante la indiferencia de los propios responsables del mal.
Como siempre genial la idea y el desarrollo Marius, en éste caso basada en la realidad que nos está tocando vivir en un país tan bello como el nuestro y tan expoliado por que más da la clase política o económica a le que le toque.
Un placer leerte, todos mis abrazos.
 
Hay horas cuando el papel higiénico es el dios de la casa,
madrugadas en charcos, segmentadas
por la misma razón que hace que las lágrimas
sean un principio del olvido.
Uno se abriga con sus deudas y recorre las calles del paro
porque uno prefiere no llorar para no malherir el agua,
uno va siguiendo las bolsas plásticas llevadas por el viento
a estallar en los grafitos que advierten una revolución cancelada.
La cegadora voz de los mendigos, la que nos obliga tener siempre puestas
las gafas de la indiferencia, la que advierte
que los guantes de la cordura están hechos con la piel revolcada del erizo.
Recogiendo las pertenencias de ese siglo trovador de ocasos.
¿Quien puso en el vientre de las madres tanta impotencia?
El tiempo se hizo esclavo de los antónimos de la vida.
El tiempo ha vuelto ser negro
como un árbol quemado por el fuego
que sirve para camuflar los cuervos.

Muy bello y muy triste poema Mario, de Horas negras y lágrimas negras. Versos que se pasean sin abrigo por las calles del paro y la desolación, porque las deudas estrangulan y no cobijan. Versos que denuncian la Indiferencia e impotencia que es lo que sentimos la mitad del planeta.
UN Abrazo Poeta y a dejar pasar esas Horas
 
Hay horas cuando el papel higiénico es el dios de la casa,
madrugadas en charcos, segmentadas
por la misma razón que hace que las lágrimas
sean un principio del olvido.
Uno se abriga con sus deudas y recorre las calles del paro
porque uno prefiere no llorar para no malherir el agua,
uno va siguiendo las bolsas plásticas llevadas por el viento
a estallar en los grafitos que advierten una revolución cancelada.
La cegadora voz de los mendigos, la que nos obliga tener siempre puestas
las gafas de la indiferencia, la que advierte
que los guantes de la cordura están hechos con la piel revolcada del erizo.
Recogiendo las pertenencias de ese siglo trovador de ocasos.
¿Quien puso en el vientre de las madres tanta impotencia?
El tiempo se hizo esclavo de los antónimos de la vida.
El tiempo ha vuelto ser negro
como un árbol quemado por el fuego
que sirve para camuflar los cuervos.

Una poema que me parece excelente, un placer recorrer la poesía, sinceramente
 

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