Marco Antonio Morales O.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Escondido en el callejón de los versos
había un corazón que lloraba
buscando un ideal, tejiendo un sueño
que permitiera seguir soñando.
Eran una manos que trataban de crear un poema,
era un mago que quería decir lo que otros querían callar.
Era un hombre social que a todos amaba y con nadie se llevaba,
era un moralista en el buen sentido
que buscaba espiritualidad en un mundo que le rechazaba.
Era un niño que escondía la historia en sus puños
y que perdiendo el miedo buscaba mientras otros gozaban.
Era el portavoz de sentimientos y pasiones,
era paladín de la palabra, defensor del hombre,
creador de lo que aún no se ha creado.
Era un poema que viajó a los cielos,
que nunca fue publicado en los diarios
porque no era noticia ni económica,
ni política,ni deportiva, ni violenta
y porque quien lo escribió
murió en el exilio de la indiferencia.
había un corazón que lloraba
buscando un ideal, tejiendo un sueño
que permitiera seguir soñando.
Eran una manos que trataban de crear un poema,
era un mago que quería decir lo que otros querían callar.
Era un hombre social que a todos amaba y con nadie se llevaba,
era un moralista en el buen sentido
que buscaba espiritualidad en un mundo que le rechazaba.
Era un niño que escondía la historia en sus puños
y que perdiendo el miedo buscaba mientras otros gozaban.
Era el portavoz de sentimientos y pasiones,
era paladín de la palabra, defensor del hombre,
creador de lo que aún no se ha creado.
Era un poema que viajó a los cielos,
que nunca fue publicado en los diarios
porque no era noticia ni económica,
ni política,ni deportiva, ni violenta
y porque quien lo escribió
murió en el exilio de la indiferencia.
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