(VERSIÓN CORREGIDA)
El olivo conoce la desgracia
acaecida bajo un cielo adverso,
revuelta por un grupo en contumacia
que a violar vino al sólido universo.
¡Y una luna se puso ante sus ojos
que nunca sospecharon irrumpidos!
¡Espacio en que los ásperos hinojos
abrieran el atajo a los bandidos!
Sangre gentil, producto del collado,
y desechada luego por la tierra;
hombre-poeta lánguido y callado.
Se afilaron los cuernos en la guerra;
nacía de las nubes lluvia mala,
y el dictamen se impuso por la bala.
*********************************************
(VERSIÓN SIN CORREGIR)
El olivo conoce la desgracia
acaecida bajo un cielo adverso,
revuelta por un grupo en contumacia
que no menos violó majo universo.
¡Qué luna del reloj puesta en los ojos
que nunca sospecharon irrumpidos!
¡Tiempo para que los ásperos hinojos
abrieran el atajo a los bandidos!
Sangre gentil, producto del collado
y desechada luego por la tierra;
hombre-poeta lánguido y callado.
Se afilaron los cuernos en la guerra,
venía de las nubes lluvia mala,
y el dictamen se impuso por la bala.
El olivo conoce la desgracia
acaecida bajo un cielo adverso,
revuelta por un grupo en contumacia
que a violar vino al sólido universo.
¡Y una luna se puso ante sus ojos
que nunca sospecharon irrumpidos!
¡Espacio en que los ásperos hinojos
abrieran el atajo a los bandidos!
Sangre gentil, producto del collado,
y desechada luego por la tierra;
hombre-poeta lánguido y callado.
Se afilaron los cuernos en la guerra;
nacía de las nubes lluvia mala,
y el dictamen se impuso por la bala.
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(VERSIÓN SIN CORREGIR)
El olivo conoce la desgracia
acaecida bajo un cielo adverso,
revuelta por un grupo en contumacia
que no menos violó majo universo.
¡Qué luna del reloj puesta en los ojos
que nunca sospecharon irrumpidos!
¡Tiempo para que los ásperos hinojos
abrieran el atajo a los bandidos!
Sangre gentil, producto del collado
y desechada luego por la tierra;
hombre-poeta lánguido y callado.
Se afilaron los cuernos en la guerra,
venía de las nubes lluvia mala,
y el dictamen se impuso por la bala.
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