azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuentan que el sol bajó hasta el horizonte,
prendió las piras del primer crepúsculo
y expuso ante los hombres un opúsculo:
hablaba de algo informe y mastodonte
venido desde orillas de Caronte,
que, en atroz espectáculo mayúsculo,
devoraba, corpúsculo a corpúsculo,
toda luz desde el mar hasta el somonte.
Las gentes, extasiadas por la historia,
no vieron cómo el astro se escondía
ahogando lentamente las hogueras.
Y aquel día, por siempre en su memoria,
supieron de la sombra grande y fría
que por noche conocen las postreras.
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