De poesía no se mucho, de rima, de silabas, de métrica, pues yo solo garabateo lo que a veces emite mi alma abierta. Pero estas letras tuyas, aunque tristes son, logran llegar, sacuden el alma del lector, plasmas de una manera, plena de gran maestría un momento de intenso dolor, que empaña la pupila, logrando alguna lagrima que se asoma a ver ese sueño roto.
Un gusto ha sido haberme encontrado con estas letras, aunque esta mañana el café me ha sabido diferente, lo he saboreado palabra a palabra,sorbo a sorbo, sumergida por unos instantes en las astillas de tus versos.
Del dolor solo queda, aun entre lagrimas ver el horizonte, que por momentos borroso se ve, aclarándose poco a poco en el camino de la fe y la esperanza.
Un cálido saludo y abrazo colombiano.
La dulce nana que arrullaba, se transformo en un canto ananau, dejo dolorido,de colores descoloridos, el dulce ensueño de niña, ante un alma infame, derrumbado.
(ananau- que dolor)