• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Entre el ángel y el demonio

cesarfco.cd

Poeta que no puede vivir sin el portal


Los jardines desiertos y mi banca abandonada
son testigos de un recuerdo e infinidad de hojas.
Si, las hojas emborronadas con poemas abandonados
inconclusos y medianamente buenos.


Ninguno de ellos pudo retratar la rabia,
la demencia, ni la pasión que los inspiraron.


El contubernio de mi demonio se arranca los cabellos

con el ángel mientras viven en mis entrañas.


Veo a una musa y quiero destacar sus dotes
su perfume, su delineado perfil... mientras interfiere el ángel.


Al mismo tiempo quiero detallar el como
le arrancaría el vestido y mordería sus dones... si dejo a mi diablo actuar.


Ambos se jalonean dando gritos

y pequeños saltos en mis hombros:
mientras uno le lanza el arpa al otro
y el otro le arroja el tridente al uno.


“Mira que ojos de paz y sosiego” dice el primero.
“Mira que caderas y cintura” señala el segundo.


Uno se va por los dones espirituales
mientras el otro patalea tras los atributos carnales.


Conjugados este par de dementes... mi ángel y mi demonio
pueden hacer grandes cosas...
y sin embargo por no ceder... me pierden en un padecer
de demencia, mientras mi rostro cambia de ensoñación a perdición.


Algunas veces sigo al demonio... y ¡por Dios!
¡Que delicia es la mujer bajo cualquier mirada!


Algunas veces sigo al ángel... pero solo un momento.
 
La lucha eterna de lo malo y lo correcto . Bellos versos.


Los jardines desiertos y mi banca abandonada
son testigos de un recuerdo e infinidad de hojas.
Si, las hojas emborronadas con poemas abandonados
inconclusos y medianamente buenos.


Ninguno de ellos pudo retratar la rabia,
la demencia, ni la pasión que los inspiraron.


El contubernio de mi demonio se arranca los cabellos

con el ángel mientras viven en mis entrañas.


Veo a una musa y quiero destacar sus dotes
su perfume, su delineado perfil... mientras interfiere el ángel.


Al mismo tiempo quiero detallar el como
le arrancaría el vestido y mordería sus dones... si dejo a mi diablo actuar.


Ambos se jalonean dando gritos

y pequeños saltos en mis hombros:
mientras uno le lanza el arpa al otro
y el otro le arroja el tridente al uno.


“Mira que ojos de paz y sosiego” dice el primero.
“Mira que caderas y cintura” señala el segundo.


Uno se va por los dones espirituales
mientras el otro patalea tras los atributos carnales.


Conjugados este par de dementes... mi ángel y mi demonio
pueden hacer grandes cosas...
y sin embargo por no ceder... me pierden en un padecer
de demencia, mientras mi rostro cambia de ensoñación a perdición.


Algunas veces sigo al demonio... y ¡por Dios!
¡Que delicia es la mujer bajo cualquier mirada!


Algunas veces sigo al ángel... pero solo un momento.
 
Última edición por un moderador:
Te felicito por tu buena inspiración querido amigo César,
en ese tira y alfoja entre ángel y demonio, a veces hay
que tirar por el demonio y otras por el ángel, las ideas
son geniales como nos dejas en tu bonita inspiración.
Ha sido un placer poder pasar a dejar mi huella en tu
espacio, me ha encantado. Un beso y un abrazo. Tere
 


Los jardines desiertos y mi banca abandonada
son testigos de un recuerdo e infinidad de hojas.
Si, las hojas emborronadas con poemas abandonados
inconclusos y medianamente buenos.


Ninguno de ellos pudo retratar la rabia,
la demencia, ni la pasión que los inspiraron.


El contubernio de mi demonio se arranca los cabellos

con el ángel mientras viven en mis entrañas.


Veo a una musa y quiero destacar sus dotes
su perfume, su delineado perfil... mientras interfiere el ángel.


Al mismo tiempo quiero detallar el como
le arrancaría el vestido y mordería sus dones... si dejo a mi diablo actuar.


Ambos se jalonean dando gritos

y pequeños saltos en mis hombros:
mientras uno le lanza el arpa al otro
y el otro le arroja el tridente al uno.


“Mira que ojos de paz y sosiego” dice el primero.
“Mira que caderas y cintura” señala el segundo.


Uno se va por los dones espirituales
mientras el otro patalea tras los atributos carnales.


Conjugados este par de dementes... mi ángel y mi demonio
pueden hacer grandes cosas...
y sin embargo por no ceder... me pierden en un padecer
de demencia, mientras mi rostro cambia de ensoñación a perdición.


Algunas veces sigo al demonio... y ¡por Dios!
¡Que delicia es la mujer bajo cualquier mirada!


Algunas veces sigo al ángel... pero solo un momento.





Encantador me ha gustado mucho tu poema, y esa inuietud de siempre tener algo nuevo y digno de ser leido
y admirado, espero que no te moleste que me lo quede para leerlo una vez mas en el futuro.
 
Te felicito por tu buena inspiración querido amigo César,
en ese tira y alfoja entre ángel y demonio, a veces hay
que tirar por el demonio y otras por el ángel, las ideas
son geniales como nos dejas en tu bonita inspiración.
Ha sido un placer poder pasar a dejar mi huella en tu
espacio, me ha encantado. Un beso y un abrazo. Tere

Gracias Tere. Celebro te haya gustado.

Un abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba