Paco Valadez
Poeta adicto al portal
El increíble ser de no estar
y verte partir,
yace sin vida
la sabana, de satín blanca.
Donde nuestros
juegos se hacían realidad,
donde los sueños,
no tenían cabida.
Ahí nacía nuestro
amor, ese que gritábamos eterno,
ahí está la huella de nuestro
pasado, presente y futuro.
Del cual escapábamos
de donde venia más de un sueño,
ese colchón de más de una batalla.
Ahí está esa última batalla
cuerpo a cuerpo; cara a cara
y alma contra alma.
Fundiéndose en algo que termina
por partir un sueño.
Que no se concreta
y termina por caer
con su propio peso.
Ahí va, el último sueño
el último suspiro
de un cuerpo que termina
por rendirse, a la merced
de tus manos.
Paco Valadez 100511 -
y verte partir,
yace sin vida
la sabana, de satín blanca.
Donde nuestros
juegos se hacían realidad,
donde los sueños,
no tenían cabida.
Ahí nacía nuestro
amor, ese que gritábamos eterno,
ahí está la huella de nuestro
pasado, presente y futuro.
Del cual escapábamos
de donde venia más de un sueño,
ese colchón de más de una batalla.
Ahí está esa última batalla
cuerpo a cuerpo; cara a cara
y alma contra alma.
Fundiéndose en algo que termina
por partir un sueño.
Que no se concreta
y termina por caer
con su propio peso.
Ahí va, el último sueño
el último suspiro
de un cuerpo que termina
por rendirse, a la merced
de tus manos.
Paco Valadez 100511 -