Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube_share;iAqBPcH9HBI]http://youtu.be/iAqBPcH9HBI[/video]
¿Quién conoce estos momentos cuando se siente el alma en sí mismo sin duda alguna; cuando el alma se materializa de una manera muy extraña en la que sigue invisible, oculta - pero tan presente...?! El momento que puede durar un solo instante - pero puede que dure horas enteras y días; puede que sea una sensación constante - más que sensación - una característica... Porque es entonces cuando se suele pensar y sentir, y percibir todo muy intensamente, con tanta profundidad que nos estamos ahogando en estas percepciones; en ese sentir sin nombre, sin atrevernos a encerrarlo en definiciones absurdas e innecesarias para que la gente nos entienda mientras que nadie comprende mejor de aquel que lo haya percibido por cuenta propia; aquel que lo haya sentido con todo el espíritu... Ese sentimiento que no tiene rostro ni dirección acertada; ese asombro ante la grandeza y hermosura tan sólo recién descubiertas - ese sentido de algo mucho mayor que todo lo que vemos y lo que podemos oír o presenciar de alguna otra manera... Algo mucho más allá de todo lo que nos rodea... De lo bien conocido, de lo profano... Porque siempre hay algo mayor detrás de todas las cosas - y hay cosas que nos hacen contemplarlo sin jamás llegar a conclusiones...
[22/08/2013]
¿Quién conoce estos momentos cuando se siente el alma en sí mismo sin duda alguna; cuando el alma se materializa de una manera muy extraña en la que sigue invisible, oculta - pero tan presente...?! El momento que puede durar un solo instante - pero puede que dure horas enteras y días; puede que sea una sensación constante - más que sensación - una característica... Porque es entonces cuando se suele pensar y sentir, y percibir todo muy intensamente, con tanta profundidad que nos estamos ahogando en estas percepciones; en ese sentir sin nombre, sin atrevernos a encerrarlo en definiciones absurdas e innecesarias para que la gente nos entienda mientras que nadie comprende mejor de aquel que lo haya percibido por cuenta propia; aquel que lo haya sentido con todo el espíritu... Ese sentimiento que no tiene rostro ni dirección acertada; ese asombro ante la grandeza y hermosura tan sólo recién descubiertas - ese sentido de algo mucho mayor que todo lo que vemos y lo que podemos oír o presenciar de alguna otra manera... Algo mucho más allá de todo lo que nos rodea... De lo bien conocido, de lo profano... Porque siempre hay algo mayor detrás de todas las cosas - y hay cosas que nos hacen contemplarlo sin jamás llegar a conclusiones...
[22/08/2013]